En el Palacio de Calle 12 los funcionarios se frotan las manos cada vez que pueden colgarse una escarapela ecológica. La Secretaría de Ambiente local metió primera con un operativo que sacó de circulación 700 kilos de cartuchos y tóners en la Dirección General de Educación de la Provincia. El discurso oficial habla de sustentabilidad, pero la realidad muestra que acá falta gestión. La basura platense termina viajando kilómetros porque la región carece de plantas de tratamiento específicas para residuos tecnológicos.
El cargamento, según detallaron desde las oficinas municipales, completó dos etapas de recolección en los edificios bonaerenses. El destino final de los plásticos y metales pesados no fue la periferia local, sino una cooperativa privada ubicada en Pilar. Allí prometen triturar, lavar y procesar el material para reinsertarlo en la cadena productiva. "¿Por qué la ciudad que tiene la Universidad Nacional de La Plata y un polo científico de vanguardia debe tercerizar el reciclaje en el Conurbano?", se preguntan por estas horas los sectores de la oposición en el Concejo Deliberante.
Para el vecino de a pie, la única opción inmediata es acercarse a la Casa Ecológica, ese viejo enclave ubicado entre la gruta y el estadio de Gimnasia. El histórico Paseo del Bosque se convirtió en el único punto de recepción de elementos altamente contaminantes. La promesa de extender este servicio a las delegaciones comunales es, por ahora, otra expresión de deseos de la intendencia. Los delegados de los barrios periféricos, que apenas pueden garantizar el bacheo, miran de reojo la llegada de estas nuevas responsabilidades.
La gestión ambiental platense camina por la cuerda floja entre el marketing digital y la crisis presupuestaria. No obstante, los recolectores informáticos del distrito saben que el volumen real de chatarra que generan las dependencias públicas supera ampliamente lo rescatado. Mientras tanto, las placas radiográficas y el aceite vegetal usado siguen acumulándose en los depósitos locales sin un plan de contingencia serio.
El operativo retiró 700 kilos de tóners de las oficinas de educación bonaerenses.
El procesamiento final se realiza en una cooperativa de la localidad de Pilar.
La Casa Ecológica del Paseo del Bosque funciona como único centro de recepción vecinal.
Prometen ampliar los puntos de entrega a las distintas delegaciones de la periferia.