El equipo nacional llega a esta instancia tras liderar el grupo J con puntaje ideal, aunque el juego todavía no enamora a los paladares negros de las diagonales. Las victorias ante Argelia por 3 a 0, Austria por 2 a 0 y Jordania por 3 a 1 mostraron oficio, pero faltó esa fluidez que solíamos ver en el ciclo. Scaloni mete mano en el once y mantiene dudas clave en el lateral izquierdo y en el referente de área. Facundo Medina pelea el puesto con Nicolás Tagliafico, mientras que Julián Álvarez y Lautaro Martínez disputan la clásica pulseada por acompañar a Lionel Messi.
El rival de turno es la cenicienta del certamen y viene de hacer ruido en el grupo H. Los africanos sumaron tres empates consecutivos contra gigantes como España y Uruguay, cerrando la primera fase con un sobrio 0 a 0 ante Arabia Saudita. Cabo Verde clasificó como escolta basando su juego en un cerrojo defensivo indomable. No vinieron a pasear por Miami y saben que la presión absoluta corre por cuenta del campeón americano. Si la albiceleste entra en el ritmo lento que propone el adversario, la noche puede volverse un dolor de cabeza innecesario.
Para el hincha que camina por la zona de Plaza Moreno o que debate en las tradicionales mesas de diagonal 74, estos partidos se ganan con los dientes apretados. La probable formación incluye a Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Tagliafico o Medina; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Thiago Almada; Messi y Lautaro o Julián. No hay margen para el aburguesamiento en una llave de eliminación directa. El libreto exige voracidad desde el primer minuto para sentenciar la historia sin sufrir.
Rival: Cabo Verde, la revelación invicta que sacó del camino a los candidatos del grupo H.
Sede: Hard Rock Stadium, un escenario donde el clima pesado de Miami jugará su propio partido físico.
El dilema de Scaloni: Definir el socio de Lionel Messi entre la potencia de Lautaro Martínez o la movilidad de Julián Álvarez.