El aire se corta con un cuchillo y la tensión ya se respira en cada rincón de la ciudad. La serie de Semifinales llega finalmente al Polideportivo Víctor Nethol y el Lobo no tiene red de contención: necesita imperiosamente ante su gente una victoria para forzar el cuarto juego. La cita ineludible es este miércoles, desde las 21:00 horas, cuando el dueño de casa reciba a Lanús en el tercer partido de esta llave de infarto.
La historia hasta acá parece guionada por un maestro del suspenso. Los dos primeros juegos de la serie se disputaron en el Antonio Rotili, y allí la suerte, por un suspiro, le sonrió al granate. El local se impuso por 78 a 76 y luego por 78 a 74. La paridad entre Gimnasia y la visita es absoluta; de hecho, ambos partidos se terminaron definiendo dramáticamente en los segundos finales, dejando en claro que nadie regala ni un centímetro en la pintura.
Ahora, con la balanza inclinada hacia el sur, Gimnasia está estrictamente obligado a ganar. Sabiendo que la serie se disputa al mejor de cinco partidos, una derrota más bajará el telón de la temporada. Es el momento de la verdad, donde la precisión, la cabeza fría y el aliento ensordecedor del público deberán ser el motor para lograr la épica y seguir soñando.