El peronismo bonaerense ensaya su suicidio colectivo camino a las urnas

En esta nota te desvelamos la feroz carnicería entre el kicillofismo y el kirchnerismo duro que paraliza a la Provincia de Buenos Aires. Mientras el hambre aprieta en los barrios, los caciques de la rosca se tiran con carpetazos y micrófonos abiertos, fracturando un frente que no encuentra conductor y le pavimenta el camino al oficialismo nacional.

17-07-2026 - Por La Movida Platense

El peronismo bonaerense ensaya su suicidio colectivo camino a las urnas

El peronismo bonaerense no detiene su marcha rumbo a lo que será el armado para dar la pelea en los comicios nacionales de 2027. Sin embargo, a juzgar por los constantes cruces entre unos y otros, y las diferencias que se exponen a diario a través de los dirigentes de quienes responden al kirchnerismo duro o al Movimiento Derecho al Futuro, hay un tempo que parece alejado de la realidad. En las diagonales de La Plata se respira más olor a interna que a gestión pública real.

El internismo copó la parada. Y hoy la mira luce descalibrada. Las segundas líneas no discuten el impacto del ajuste de Javier Milei, sino quién se queda con la lapicera del próximo cierre de listas.

Las constantes críticas hacia adentro no dan margen a la verdadera discusión: cómo armar un equipo competitivo para salir a dar la pelea contra el gobierno nacional de Javier Milei y con qué herramientas defender la gestión provincial para revalidar el territorio más pesado del país en términos de recursos y también de padrón electoral. Es la lógica del sálvese quien pueda en un barco que hace agua por los cuatro costados.

Lo cierto es que hoy ambos sectores se dirimen en los micrófonos, y también a través de las redes sociales, la representación de un espacio que no está muerto pero que atraviesa una crisis de representación. Un liderazgo y una conducción que pretende ser sostenido por unos y renovada por otros. La militancia del AMBA asiste atónita a un espectáculo de canibalismo político explícito.

De ahí la comparativa del título que acompaña esta nota. Si tras el fallecimiento de Luca Prodan, Sumo dejó de existir y se armaron dos grupos que funcionaron como una respuesta en sí misma a esa separación (Divididos/Las Pelotas), hoy hacia adentro del peronismo no quiere hacerse responsable de una fractura. (Divididos) o (Las Pelotas) terminaron siendo proyectos exitosos por separado, pero en esta lona el divorcio huele a certificado de defunción.

Y se reparten culpas ante lo que podría ser una escisión. Lo que está claro es que hoy no hay un sumo cuidado por la continuidad de un armado que logró unir fuerzas para llegar al poder en 2019, y malograr la oportunidad, y que por el momento actuó de manera conjunta como oposición nacional y como oficialismo en la provincia de Buenos Aires más allá de que algunos no lo vean tan así. El recuerdo de la derrota todavía quema, pero el ego de las orillas cotiza más alto.


Dos proyectos sin síntesis colectiva


Tanto el kirchnerismo duro como el Movimiento Derecho al Futuro consideran que de ir separados a una elección, el peronismo no podría llevarse la victoria. Ya sea a nivel nacional como también en lo provincial. El diagnóstico del abismo es compartido, pero la receta para evitar la caída los tiene enfrentados a muerte.

Las últimas declaraciones del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, dejaron en claro la posición de la escudería gubernamental. "Si algún sector piensa en perder, entonces querrá dividir", aseguró. Y luego insistió en la idea de que tiene que haber un solo candidato o candidata que provenga “del campo nacional y popular”.

Como es sabido, el kicillofismo quiere dirimir las diferencias internas en una PASO. Andando el tiempo, así lo reconfirmó Bianco al advertir que la derecha va a tener un solo postulante, ya sea el Presidente o quien el círculo rojo decida. En el entorno de Axel Kicillof repiten que el que gana conduce y el que pierde acompaña, una máxima doctrinaria que hoy nadie quiere firmar.

Y validó las PASO al sostener que "creemos que ese es el mejor instrumento posible para definir una candidatura única del campo popular, en tanto en cuanto haya distintos sectores que quieran representar al pueblo argentino desde una mirada asociada al campo popular”Sin embargo, desde el kirchnerismo duro no está la misma idea. Para los coroneles de la expresidenta, las primarias son una declaración de guerra abierta.

Como ya manifestaron algunos dirigentes identificados con la figura de la expresidenta Cristina Fernández y que hoy son aliados de La Cámpora, no hay margen de discusión. El propio titular de Principios y Valores, Guillermo Moreno, sostuvo que "si mantiene su candidatura van a haber dos listas, ni siquiera PASO ni nada de eso porque no hay posibilidad de síntesis". El exsecretario no anda con vueltas para cantar las verdades del asfalto.

Y fue por más: "Hay dos listas: la peronista y la progresista y se acabó la historia"Hay algo que está claro: nadie quiere pagar los costos de lo que sería una eventual división. La soga se tensa tanto que amenaza con degollar a sus propios equilibristas.


Traiciones, herencias y pases de factura


Y es por eso que, a su vez, desde el kirchnerismo duro exponen al mandatario provincial como el causal de los conflictos internos. El propio Máximo Kirchner le apuntó al gobernador a la hora de señalar que "tenemos que abandonar la comodidad de la queja, para ponernos en serio en la dificultad de la construcción de una patria diferente a la que tenemos hoy". Las chicanas en los actos del conurbano ya se tiran sin anestesia ni disimulo.

Y habló de la necesidad de "pensar juntos, trabajar juntos, diseñar juntos, y construir una esperanza que nos ponga nuevamente en el camino correcto”Cabe recordar que, con anterioridad, el presidente del bloque de Fuerza Patria en la Cámara baja de la Legislatura bonaerense, Facundo Tignanelli, había comparado a Kicillof con Augusto Timoteo Vandor, quien en los años ´70 propuso un peronismo sin Perón. Esa chicana histórica equivale a tildar de traidor al inquilino de la residencia de la calle 6 de la capital provincial.

La alusión a una propuesta sin el liderazgo de la jefa del Instituto Patria es el límite de la tolerancia interna. Sin bandera blanca a la vista hoy ambos espacios llevan la crítica más al límite con la clara intención de probar hasta dónde es posible estirar una masa política que ya cuenta con poco margen. En los ministerios bonaerenses se arman trincheras con expedientes cajoneados y firmas demoradas.

Lo que resta saber es, si en caso de romperse, quién dejará de lado las piedras para tirar un cascote que bien podría hundir a todo el movimiento. En este río revuelto, los únicos que sonríen son los armadores libertarios que miran el espectáculo gratis desde los balcones de Balcarce 50. El suicidio en masa parece ser la única estrategia consistente de la oposición.

Lo que tenés que saber sobre la grieta del PJ bonaerense

  • Guerra abierta por la conducción: La pelea por liderar el peronismo bonaerense de cara a las elecciones presidenciales de 2027 divide las aguas entre el kirchnerismo duro y el kicillofismo.
  • PASO o ruptura total: Mientras el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, defiende las PASO como herramienta de síntesis, Guillermo Moreno advierte que si Kicillof sostiene su postulación habrá dos listas separadas en los comicios.
  • La chicana vandorista: Desde La Cámpora, el diputado Facundo Tignanelli cruzó duramente al gobernador bonaerense equiparando su estrategia con la de Augusto Timoteo Vandor y su "peronismo sin Perón" en los años 70.
  • La advertencia de Máximo: El líder de la organización camporista acusó a la gobernación de caer en la "comodidad de la queja" e instó a ordenar la tropa territorial antes de que sea tarde.