Un operativo municipal realizado el domingo por la tarde terminó abriendo una inesperada guerra entre la Municipalidad de La Plata y una organización solidaria que asegura alimentar a más de 250 personas. Personal de Control Urbano llegó hasta 42 y 166, donde se desarrollaba un emprendimiento relacionado con el comedor Los Duendes del Parque, apadrinado por la ONG La Plata Solidaria, y pidió modificar la actividad que se realizaba en el lugar. Lo que para el Municipio fue una intervención originada por una denuncia de venta ambulante, para los responsables del espacio constituyó directamente un acto de “persecución”.
La organización sostiene que la actividad tenía un propósito muy concreto: generar recursos para mantener funcionando el comedor, sin depender de aportes municipales. Pablo Pérez, coordinador de La Plata Solidaria, cuestionó duramente que inspectores municipales intervinieran sobre una iniciativa que, según afirmó, buscaba financiar la asistencia alimentaria de cientos de vecinos y no provocaba inconvenientes en el barrio. “Pareciera ser que molesta que la gente pueda tener un ámbito para sostener una tarea que debería realizar el Estado”, disparó Pérez, quien además aseguró que el comedor realiza esa tarea sin ayuda de la Municipalidad. Esa última afirmación corresponde a la versión de la ONG y no surge, hasta el momento, una respuesta oficial específica sobre si el espacio recibe o no algún tipo de asistencia pública.
El punto más caliente aparece en el relato de Carolina, responsable del comedor, porque su versión contradice parcialmente la explicación municipal. Según contó, los inspectores inicialmente les dijeron que debían trasladar la actividad hacia el interior del establecimiento y ellos aceptaron hacerlo, pero posteriormente —siempre de acuerdo con su testimonio— les habrían indicado que tampoco podían continuar de esa manera. “Nosotros les dijimos que no había problema, que lo hacíamos dentro del comedor y nos dijeron que tampoco se podía”, aseguró. La imagen registrada por una cámara de seguridad y aportada a PP muestra a las 17:26 del domingo 13 de septiembre un vehículo municipal detenido frente al lugar, aunque naturalmente la grabación visual no permite establecer por sí misma qué diálogo mantuvieron las partes ni cuál fue la orden impartida.
Desde La Plata Solidaria fueron todavía más lejos y colocaron el episodio directamente en terreno político. La organización sostiene que existe un trato diferente hacia los espacios comunitarios independientes y afirmó que en la ciudad tendrían mayores posibilidades de desarrollar actividades aquellos vinculados con estructuras políticas. “Está claro que en la ciudad sólo tienen permiso de realizar actividades quienes se someten políticamente a algún puntero”, denunció Pérez, para luego afirmar que el Municipio no toleraría que determinadas organizaciones busquen sostenerse mediante su propio trabajo. Son acusaciones graves formuladas por la ONG que, hasta el momento, no aparecen acompañadas por documentación que permita acreditar la existencia de una política municipal discriminatoria de esas características.
La Municipalidad de La Plata rechazó esa interpretación y dio una explicación completamente diferente del procedimiento. Fuentes comunales indicaron que Control Urbano acudió al lugar después de recibir una denuncia por venta ambulante y que los inspectores solicitaron “respetuosamente” que la actividad comercial pasara a desarrollarse dentro del comedor. La Comuna remarcó además dos datos importantes: no se confeccionó ningún acta de infracción y tampoco se clausuró el establecimiento. Por eso, con la información disponible, resulta más preciso hablar de levantamiento o interrupción de la actividad denunciada por la ONG y no de una clausura formal del comedor.
Pero el conflicto está lejos de terminar. La Plata Solidaria, que afirma trabajar desde hace más de 25 años en la ciudad, anunció que este jueves se reunirá con otros espacios comunitarios y representantes del voluntariado para decidir cómo responder al episodio. La discusión ya excedió aquella tarde en 42 y 166: ahora enfrenta dos relatos absolutamente contrapuestos sobre qué ocurrió y abre un debate mucho más incómodo acerca de cómo controla el Municipio las actividades económicas utilizadas para financiar comedores y organizaciones independientes. De un lado, una ONG habla de persecución y falta de ayuda estatal; del otro, la gestión municipal sostiene que simplemente hizo cumplir las reglas ante una denuncia por venta ambulante. La próxima reunión de las organizaciones podría determinar si aquel operativo termina allí o se convierte en el comienzo de un conflicto político y social bastante mayor.
?? ESCÁNDALO POR UN COMEDOR QUE ALIMENTA A MÁS DE 250 PERSONAS
— La Movida Platense (@movida_platense) September 15, 2026
Un operativo de Control Urbano desató una fuerte pelea entre La Plata Solidaria y la Municipalidad.
? 42 y 166.
? Domingo 13 de septiembre.
La ONG asegura que realizaban un emprendimiento para conseguir fondos. pic.twitter.com/quLqyFzbJS