Mientras buena parte del barrio dormía, desconocidos volvieron a recorrer durante la madrugada las calles de La Loma, en La Plata. Los vecinos denuncian que los ladrones caminan al acecho buscando cualquier oportunidad para robar. Esta vez el episodio ocurrió en la zona de calle 35 entre 27 y 28 y terminó con el bronce de una puerta arrancado.
El hecho volvió a generar preocupación entre quienes viven en ese sector y aseguran permanecer atentos a cualquier movimiento extraño durante la noche. “Por suerte, esta madrugada solo robaron el bronce de una puerta”, relató una vecina. La frase resume una realidad inquietante: que perder solamente un objeto termine siendo interpretado casi como una buena noticia.
Los habitantes de la zona cuentan además con un sistema comunitario pensado precisamente para alertar frente a situaciones sospechosas o episodios de inseguridad. “Tenemos alarma vecinal pero no les importa nada”, lamentó la misma frentista. Según su testimonio, ni siquiera esa herramienta estaría funcionando como elemento suficiente para desalentar a quienes recorren las calles buscando qué llevarse.
El episodio se produjo durante la madrugada, una franja horaria en la que la circulación disminuye considerablemente y buena parte de los vecinos permanece dentro de sus viviendas. Es justamente ese silencio nocturno el que los delincuentes aprovechan para moverse con menor exposición. Puertas, picaportes, metales y cualquier elemento accesible desde la vereda pueden convertirse en objetivo.
El robo de metales tiene una característica particular porque muchas veces el valor económico del objeto sustraído resulta inferior al daño ocasionado para arrancarlo. El bronce continúa siendo buscado por su posibilidad de comercialización posterior. Picaportes, placas, adornos y diferentes elementos instalados en frentes de viviendas quedan especialmente expuestos.
En este caso, la denuncia vecinal indica que los desconocidos consiguieron llevarse el bronce colocado en una puerta de calle 35. Lo que preocupa no es solamente aquello que finalmente robaron, sino la tranquilidad con la que habrían recorrido la cuadra buscando una oportunidad. Para los habitantes del sector, esa conducta mantiene al barrio en permanente estado de alerta.
Las alarmas vecinales fueron incorporándose en diferentes barrios platenses como una herramienta complementaria frente a hechos delictivos. Pero ningún dispositivo comunitario puede reemplazar la prevención y la presencia de seguridad en las calles. El reclamo de La Loma apunta precisamente a la sensación de que los delincuentes conocen esos sistemas y aun así continúan actuando.
Esta madrugada el saldo fue el robo del bronce de una puerta y no hubo que lamentar un enfrentamiento con sus propietarios. “Por suerte solo robaron el bronce” es, sin embargo, una frase que debería encender otra alarma. Cuando un vecino termina sintiendo alivio porque el delincuente solamente se llevó una parte de su puerta, la inseguridad ya consiguió alterar la percepción de lo que debería considerarse normal.
Ahora los habitantes de 35 entre 27 y 28 vuelven a mirar cámaras, ventanas y veredas intentando anticiparse a una próxima recorrida. Esta vez los ladrones encontraron bronce; los vecinos temen qué podrían buscar la próxima. Y mientras La Loma duerme, la preocupación es que ellos vuelvan a caminar.
Vecinos denunciaron que desconocidos recorrieron durante la madrugada las calles del barrio al acecho de cualquier oportunidad.
— La Movida Platense (@movida_platense) September 11, 2026
Esta vez terminaron llevándose el bronce de una puerta.
Los habitantes de la zona vuelven a reclamar mayor prevención durante las madrugadas. pic.twitter.com/ExKz8YtLwj