Una oficial de apenas 20 años perteneciente a la Policía Bonaerense resultó herida después de protagonizar un fuerte siniestro vial en avenida 520 y 161, en Melchor Romero. La joven circulaba en una motocicleta Bajaj Rouser N200 cuando, por circunstancias que todavía deberán determinarse, se produjo la colisión con una Chevrolet S10. El impacto obligó a solicitar asistencia médica y terminó con la motociclista hospitalizada.
La víctima presta servicios en el Grupo de Prevención Motorizada (GPM) de La Plata, aunque existe una circunstancia importante para comprender correctamente el episodio. Al momento del choque estaba de franco y no participaba de ningún operativo policial. Se trató, por lo tanto, de un siniestro vial ocurrido durante un desplazamiento particular de la joven.
El episodio ocurrió este miércoles 9 de septiembre en una de las arterias más transitadas de la zona oeste platense. En la esquina de 161 y avenida 520 terminaron colisionando una motocicleta y una camioneta de dimensiones considerablemente mayores. La Bajaj era conducida por la oficial, mientras que al volante de la Chevrolet S10 viajaba un hombre de 57 años.
La violencia del impacto dejó a la joven con diferentes traumatismos y motivó la intervención inmediata de los servicios de emergencia. La motociclista permanecía consciente cuando fue asistida, un primer dato alentador después del choque. Una ambulancia de la UPA N°1 la trasladó posteriormente hasta el Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero.
Los profesionales determinaron que presentaba politraumatismos, aunque las primeras informaciones descartaron que las lesiones pusieran en riesgo su vida. La oficial estaba fuera de peligro después de ingresar al centro asistencial. No se informó, en cambio, que el conductor de la camioneta haya necesitado ser hospitalizado.
Esa es ahora la pregunta fundamental de la investigación porque todavía no existe una reconstrucción oficial que permita atribuir responsabilidades. No está establecido públicamente cuál de los vehículos tenía prioridad ni qué ocurrió durante los segundos inmediatamente anteriores al impacto. Cualquier conclusión sobre la responsabilidad de alguno de los conductores sería, por el momento, apresurada.
Personal policial preservó el sector para permitir la realización de las tareas accidentológicas correspondientes. La posición final de la moto y la camioneta, las marcas sobre la calzada y los daños de cada vehículo pueden ayudar a reconstruir la mecánica del choque. También podrían resultar relevantes eventuales cámaras de seguridad y testimonios de personas que hayan observado la secuencia.
El conductor de la Chevrolet S10, de 57 años, permaneció en el lugar y fue identificado por los efectivos. Tanto la camioneta como la motocicleta quedaron incautadas y a disposición de la Justicia para ser sometidas a pericias. Esos estudios deberán aportar elementos objetivos para determinar cómo ocurrió la colisión.
La condición de integrante del GPM de la víctima puede generar inicialmente la impresión de que el accidente ocurrió mientras desarrollaba una actividad policial. Pero la joven estaba de franco de servicio cuando circulaba por Melchor Romero. El dato fue consignado tanto en el parte policial como en las distintas reconstrucciones periodísticas del episodio.
El Grupo de Prevención Motorizada es una estructura policial caracterizada precisamente por el desplazamiento de sus efectivos en motocicletas, pero esa circunstancia no permite inferir nada respecto del accidente. La Bajaj Rouser involucrada en este caso circulaba durante una jornada de franco de la oficial. La investigación está enfocada en establecer la dinámica vial del impacto y no en un procedimiento de seguridad.
La edad de la víctima constituye otro de los datos que generaron repercusión después del episodio. Con solamente 20 años, la oficial terminó trasladada al mismo hospital de Melchor Romero después del fuerte choque. Pese a los politraumatismos, las primeras noticias sobre su evolución fueron favorables.
La Justicia dispuso que ambos rodados permanecieran incautados mientras avanza la investigación. Las pericias sobre la Bajaj Rouser N200 y la Chevrolet S10 serán centrales para intentar determinar velocidades, trayectorias y punto de impacto. Los resultados deberán complementarse con el resto de las pruebas obtenidas en el lugar.
No existe hasta ahora información pública que permita afirmar que alguno de los conductores haya cometido una infracción determinada. Que una causa sea investigada como lesiones culposas tampoco significa que el conductor de la camioneta haya sido declarado responsable del accidente. La fiscalía deberá analizar las pruebas antes de establecer eventuales responsabilidades.
La causa quedó precisamente caratulada como “Lesiones culposas” y pasó a manos de la UFIJ N°10 del Departamento Judicial La Plata, encabezada por el fiscal Carlos Vercellone. El expediente deberá determinar qué ocurrió en esa esquina y si existió alguna conducta jurídicamente reprochable detrás de la colisión.
Más allá de las responsabilidades que eventualmente determine la investigación, el episodio vuelve a mostrar la enorme exposición de quienes circulan en motocicleta. Frente a una camioneta del porte de una Chevrolet S10, el cuerpo del motociclista absorbe buena parte de las consecuencias de cualquier impacto. En este caso fue la joven de 20 años quien terminó necesitando asistencia hospitalaria.
El accidente adquiere además relevancia en una Región que viene acumulando durante 2026 una preocupante cantidad de víctimas fatales en siniestros viales. Cada choque grave vuelve a colocar la seguridad vial en el centro de una problemática que atraviesa La Plata, Berisso y Ensenada. Esta vez, afortunadamente, las primeras informaciones médicas descartaron un desenlace fatal.
La investigación continuará ahora con las pericias accidentológicas y las restantes medidas que disponga la fiscalía. La pregunta pendiente no es quién tuvo la culpa según las primeras imágenes, sino qué ocurrió realmente segundos antes del impacto. Esa respuesta deberá surgir de las pruebas y no de especulaciones.
Mientras tanto, el dato más importante está relacionado con el estado de salud de la víctima. La oficial de 20 años sufrió politraumatismos, pero permanecía consciente y fuera de peligro. Después del violento choque de 520 y 161, esa fue la mejor noticia de la jornada.