El bolsillo de los platenses no encuentra tregua. A partir de las 00:00 de este miércoles 1 de abril, entrará en vigencia el nuevo esquema tarifario para el transporte público automotor en el Gran La Plata. La medida, oficializada por el Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, implica un ajuste del 4,9% promedio en todas las secciones, impactando directamente en miles de trabajadores y estudiantes que dependen de las líneas locales y provinciales para movilizarse entre La Plata, Berisso y Ensenada.
Según el cuadro tarifario al que tuvo acceso este medio, la Tarifa Plena para el tramo mínimo (0-3 km) pasará de los actuales $906,73 a $948,91. El salto más significativo se observa en los recorridos de más de 27 kilómetros, donde el valor del boleto se ubicará en $1.266,73, consolidando una tendencia alcista que parece no tener techo en el corto plazo.
Uno de los puntos más críticos de la actualización es la penalización para quienes utilicen una tarjeta SUBE sin nominalizar. Para estos usuarios, el costo del servicio se vuelve prohibitivo: el tramo mínimo escalará a $1.508,77, mientras que el trayecto más largo superará la barrera de los dos mil pesos, situándose exactamente en $2.014,10.
Esta política de "tarifa diferenciada" busca forzar el registro de los usuarios en el sistema nacional, aunque desde diversos sectores sociales denuncian que las dificultades técnicas para validar los datos terminan perjudicando a los sectores más vulnerables.
