La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) volverá a atravesar una semana marcada por la tensión y las persianas bajas. Tras los recientes paros docentes que sacudieron el cronograma académico, ahora el turno es de los trabajadores nodocentes, quienes llevarán adelante un cese de actividades que promete impactar de lleno en el corazón de las dependencias universitarias de La Plata.
La Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de La Plata (ATULP) no dio marcha atrás y confirmó su adhesión al paro convocado por la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN). La medida de fuerza dejará a las facultades a media máquina durante este martes 3 y miércoles 4 de junio.
Este cese no es un hecho aislado, sino la continuidad de un plan de lucha a nivel país. El propósito central de los gremios universitarios se resume en "visibilizar la situación que atraviesa el sistema universitario nacional y reclamar una respuesta del Gobierno nacional ante los pedidos de recomposición salarial y financiamiento".
La protesta afectará de manera directa a las 17 facultades de la UNLP. Aunque el sentido común a veces indique que el problema solo está cuando faltan los profesores, la realidad es que los nodocentes cumplen funciones absolutamente clave. Son ellos quienes garantizan la apertura de los edificios, sostienen las tareas administrativas, el mantenimiento y la limpieza.
Sin estos servicios esenciales en funcionamiento, el dictado normal de clases, la realización de trámites urgentes y hasta el desarrollo de los exámenes programados para esos días corren un inminente riesgo de suspensión. Una vez más, la paciencia de la comunidad estudiantil será puesta a prueba en medio de un conflicto que, por ahora, no parece tener un final a la vista.