La inflación de marzo volvería a quebrar la barrera del 3%

Las principales consultoras privadas advierten que el índice de precios al consumidor volverá a acelerarse tras nueve meses, traccionado por la nafta, las tarifas y la vuelta a clases. El dato del INDEC, que se publicará el 14 de abril, pondrá a prueba la resistencia del poder adquisitivo en medio de una fuerte caída del consumo.

04-04-2026 - Por La Movida Platense

El tablero económico nacional vuelve a encender luces de alerta. Con la sostenida suba del precio de los combustibles ejerciendo una presión insoslayable sobre la estructura de costos de la economía argentina, los expertos y las principales consultoras financieras prevén que la inflación del tercer mes del año acentúe la escalada que viene registrando desde hace ya nueve meses. Según los relevamientos más recientes, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicaría por encima de la barrera psicológica y política del 3%.

A poco más de una semana de que se conozca el dato oficial que mes a mes publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) —programado para el próximo martes 14 de abril—, crece la expectativa y la tensión tanto entre los economistas como en la ciudadanía. Al menos ocho consultoras privadas ubicaron sus proyecciones de inflación en un rango que llega hasta el 3,2%. Esta aceleración está impulsada fundamentalmente por tres vectores: el ajuste estacional propio de la vuelta a clases, el impacto de las tarifas de servicios públicos y, de manera determinante, la fuerte suba de la nafta y el gasoil.

La tregua que parecía asomar en algunos rubros contrasta de frente con el alza en los precios de los hidrocarburos. Este fenómeno no responde únicamente a la dinámica local, sino que está directamente impulsado por el encarecimiento del barril de petróleo a raíz de la guerra en Medio Oriente.

Los combustibles en el mercado doméstico registraron aumentos del 19% solamente en las primeras tres semanas de marzo. Si bien los analistas económicos aclaran que solo una parte de ese fuerte incremento impactará de lleno en el IPC de este mes —puesto que el arrastre estadístico trasladará otra porción al mes de abril—, estiman que las naftas podrían aportar entre 0,4 y 0,6 puntos porcentuales a la inflación mensual total.

El mapa de las consultoras: rubro por rubro

El desglose de los datos privados muestra un cambio de tendencia respecto a la dinámica que venía empujando la inflación en el pasado reciente. A diferencia de meses anteriores, el rubro de alimentos y bebidas no está siendo el principal motor de los aumentos.

Desde C&T Asesores Económicos, una de las últimas firmas en difundir sus pronósticos, explicaron: "El relevamiento de precios minoristas para la región Gran Buenos Aires (GBA) arrojó una variación mensual de 2,7% en marzo, levemente por encima del 2,6% que el INDEC había presentado para la región en febrero, pero por debajo del 2,9% a nivel nacional". En su informe detallan que educación fue el rubro con mayor salto, marcando una suba del 8,7%, mientras que los alimentos mostraron una relativa calma al ubicarse en un 2,7%, tras dos meses de romper la barrera del 4%.

En la misma línea de análisis, la consultora EcoGo proyectó una inflación cercana al 3% para marzo, advirtiendo que otros factores como transporte, comunicaciones e indumentaria están empujando el índice al alza. Por su parte, firmas como Econviews y LCG coinciden en un escenario complejo: la primera midió un aumento del 3,4% en su canasta de alimentos en las últimas cuatro semanas, mientras que LCG ubicó la suba general entre el 2,8% y el 2,9%.

Para algunas consultoras, el impacto de los precios regulados ya garantiza que el número final comience con un tres. Desde Equilibra aseguraron que el dato estará traccionado no solo por la educación, sino por el descongelamiento de las tarifas de los servicios públicos y los surtidores, que en conjunto treparon por encima del 6%.

En la misma sintonía, Empiria proyecta una inflación general cercana al 3,2%, aunque sus analistas explicaron a La Nación un dato técnico clave: "La inflación núcleo (que excluye precios regulados y estacionales) podría ubicarse por debajo del índice general, en torno al 2,3%". Finalmente, Abeceb debió corregir sus estimaciones previas al alza, ubicando a marzo entre un 3,1% y 3,2%, alertados por un despertar tardío en carnes y lácteos, sumado al shock petrolero internacional.

La confirmación de estos pronósticos representaría un duro golpe para el bolsillo de los argentinos. Tal como lo demuestran los últimos datos oficiales, los salarios volvieron a perder contra la inflación en enero y cayó el poder adquisitivo, un escenario de recesión que mantiene en alerta máxima a la industria y el comercio por el desplome del consumo.

En el plano político, el gobierno sigue defendiendo a capa y espada su plan de estabilización. Recientemente, el presidente Javier Milei criticó con dureza a los economistas que proponen "crecimiento con inflación", desatando una fuerte polémica en redes sociales. Sin embargo, la realidad de los números impone su propio peso: marzo de 2025 fue la última vez que la inflación superó el 3% mensual (alcanzó el 3,7%). A partir de allí, el país había iniciado un proceso de desaceleración que llegó a tocar un piso del 1,5% en mayo.

Hoy, tras repetir un 2,9% en enero y febrero, el fantasma del "tres" vuelve a rondar las góndolas y los surtidores. El martes 14, el INDEC tendrá la última palabra para confirmar si el esfuerzo de la política monetaria logró contener el derrame internacional, o si la economía argentina vuelve a dar un paso atrás en su lucha contra la subida de precios.