El sistema educativo de la provincia de Buenos Aires vuelve a sacudirse con un nuevo golpe al bolsillo de las familias de clase media. El gobierno bonaerense confirmó en las últimas horas la autorización de nuevas bandas arancelarias para los colegios privados que cuentan con aporte estatal, una medida que entrará en vigencia a partir del mes de abril. Esta actualización, que implica subas promedio del 6,5%, establece nuevos topes máximos que las instituciones podrán cobrar dependiendo del nivel educativo y del porcentaje de subsidio que reciben por parte del Estado provincial.
La confirmación oficial llegó a través de la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA). La entidad comunicó este lunes que la Provincia finalmente difundió el esquema actualizado de cuotas, el cual fue formalmente avalado por la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) bonaerense. Esta resolución responde a un pedido de actualización urgente que las cámaras del sector privado venían traccionando desde principios de año para equilibrar sus balances.
Para comprender el impacto real en la economía doméstica, es necesario desglosar el nuevo cuadro tarifario. En el nivel inicial y primario, aquellos colegios que perciben el 100% de subsidio estatal para el pago de salarios docentes tendrán un tope arancelario de $32.880 mensuales desde abril. En el otro extremo del espectro subvencionado, las instituciones que apenas reciben un 40% de aportes del Estado podrán fijar cuotas de hasta $148.660.
Por su parte, el impacto en la escuela media y técnica también muestra cifras significativas. Para el nivel secundario, los valores autorizados oscilan desde los $36.200 hasta los $193.160, siempre sujetos al nivel de asistencia estatal. El escalafón más oneroso queda reservado para las instituciones técnicas, agrarias o artísticas, cuyas bandas arancelarias permitidas se moverán entre los $41.790 y los $221.070.
La dinámica inflacionaria que atraviesa el país no da tregua al sector. Cabe recordar que en marzo ya se había autorizado un incremento del 3%, el cual funcionó como un paliativo para el inicio del ciclo lectivo. El último ajuste fuerte previo a este se había aplicado en el último trimestre de 2025, como arrastre de una actualización dispuesta en el mes de septiembre de ese mismo año.