La incertidumbre voló por los aires este miércoles. Lo que durante días fue un desierto de estantes vacíos y promesas incumplidas por parte de los distribuidores, se transformó en una escena de película de acción en pleno corazón de La Plata. En el puesto de diarios y revistas de calle 8 entre 47 y 48, uno de los puntos neurálgicos de la Capital de la Provincia de Buenos Aires, la fiebre mundialista alcanzó su punto máximo: los ejemplares del álbum para el Mundial 2026 se esfumaron en apenas 10 minutos.
"Ya es una tradición", comentan los coleccionistas más veteranos, pero esta vez el componente económico y la falta de stock previo le dieron un tinte dramático. Tras un inicio de semana marcado por la frustración de los Canillitas, quienes no tenían certezas ni materiales, el desembarco del producto oficial de Panini desató la cacería.
El costo de la pasión tiene cifras concretas y elevadas. La versión de tapa blanda se comercializó a $17.000, mientras que los fanáticos más exigentes que buscan la edición de tapa dura deberán desembolsar entre $25.000 y $30.000, siempre bajo reserva previa. Las figuritas no se quedaron atrás: los sobres oficiales se venden a $2.000 y, en el puesto se vendieron 20 paquetes en menos de 30 minutos.
Incluso en este escenario de exclusividad, la picardía y las alternativas aparecieron rápidamente. Para quienes no llegan al presupuesto oficial, se detectaron versiones alternativas de figuritas a $1.000, aunque su duración en los exhibidores fue igual de efímera.
Este fenómeno no es casual. La demora en la distribución, que privilegió otros puntos antes que a La Plata, solo sirvió para alimentar la ansiedad de una ciudad que respira fútbol. Con 48 selecciones en el horizonte y sedes repartidas entre Estados Unidos, México y Canadá, la colección del Mundial 2026 ha comenzado su camino en las diagonales con la fuerza de un huracán que recién empieza a soplar.