Corazón, garra y clasificación: el Lobo bajó el martillo ante Central Entrerriano | VIDEO

El conjunto Tripero sufrió hasta el último suspiro pero, con una jerarquía envidiable y el empuje de su gente, despachó a Central Entrerriano para meterse entre los ocho mejores de la Liga Argentina.

24-04-2026 - Por La Movida Platense

En el corazón de La Plata, donde el aire se vuelve espeso y el aliento de las tribunas se siente en la nuca, el Polideportivo Víctor Nethol fue testigo de una de esas noches que quedan grabadas en el cemento. No fue solo un partido de básquet; fue una batalla de nervios donde Gimnasia y Esgrima La Plata demostró que tiene el temple necesario para soñar en grande. El Lobo venció 79 a 78 a Central Entrerriano, sentenció la serie 3-1 y sacó boleto directo a los Cuartos de Final de la Conferencia Sur de la Liga Argentina.

La historia comenzó con una paridad que asustaba. Durante el primer cuarto, ninguno regaló un centímetro. Aunque la visita amagó con escaparse, la jerarquía de Paz y la mano caliente de Pelorosso mantuvieron la paridad en un eléctrico 27 a 27. Sin embargo, en el segundo capítulo, el equipo de nuestra ciudad mostró su mejor versión: un parcial demoledor de 12-0, con Gutiérrez Conde como bandera, puso al Lobo 39-27 arriba. Parecía que la noche sería tranquila, pero en el básquet, el "parecía" no existe.

Tras el descanso largo, el drama se instaló en calle 4. Central Entrerriano reaccionó de la mano de un intratable Castillo (goleador del juego con 20 puntos), pero Vergara y Sinconi aparecieron en los momentos clave para sostener una ventaja de 65 a 56 de cara al último tramo. Allí, el estadio se convirtió en una caldera de ansiedad. La visita clavó tres bombas seguidas (dos de Zenclussen y una de Pividori) y pasó al frente 71-76 faltando apenas 2:43. El silencio se apoderó por un instante del Poli, pero el ADN tripero salió al rescate.

Gutiérrez Conde (finalizó con 16 puntos) y Paz (también con 16) limaron la diferencia hasta quedar a un solo punto con apenas 17 segundos en el reloj. El destino estaba echado. La visita falló sus libres tras el corte con falta y el Lobo tuvo la última posesión. La pelota quemaba, el tiempo se escurría y los corazones latían a mil por hora. Fue entonces cuando Juan Francisco Boffelli, con la frialdad de un cirujano, lanzó un tiro agónico sobre la chicharra.

"La pelota entró limpia mientras el tablero se iluminaba de rojo, desatando una locura colectiva que hacía rato no se veía en el Víctor Nethol", comentaban los hinchas en la salida. Con ese doble, Gimnasia liquidó la historia 79-78. Ahora, el conjunto platense espera por un rival de la Conferencia Norte para seguir alimentando la ilusión del ascenso. ¡Salud, Lobo!