Emanuel Orieta, de 32 años, llegó durante la madrugada del 12 de julio a una vivienda de 133 y 525, La Plata, para hacer algo absolutamente cotidiano: cortarle el pelo al dueño de casa. La escena terminó convertida en un homicidio. Según la reconstrucción incorporada al expediente, un hombre irrumpió armado, lo amenazó y le disparó en el pecho. Más de dos meses después, detectives de la DDI La Plata localizaron este miércoles al principal sospechoso en San Carlos. Durante semanas lo buscaron mientras, según los investigadores, prácticamente no salía de la casa donde permanecía oculto. El detenido tiene 41 años y es conocido como “El Tarta”.
El ataque fue tan rápido como brutal. Los testimonios reunidos por los investigadores indican que Orieta se encontraba en el domicilio realizando el corte cuando apareció quien posteriormente sería señalado como presunto autor. Hubo amenazas y después un disparo que impactó directamente en el tórax. Herido de muerte, el peluquero todavía consiguió desplazarse hasta el interior de la vivienda antes de desplomarse sobre una pequeña mesa. Cuando arribaron los servicios de emergencia, los profesionales constataron que había fallecido. La causa quedó encuadrada como homicidio agravado.
La investigación comenzó a cerrarse alrededor del sospechoso prácticamente desde las primeras horas. La Subcomisaría La Unión y el Gabinete de Homicidios de la DDI recogieron testimonios y realizaron averiguaciones en el entorno de Orieta hasta orientar la pesquisa hacia C.E.R., señalado en el expediente como “El Tarta”. Según las actuaciones citadas por distintos medios, entre ambos habrían existido conflictos anteriores. La hipótesis del enfrentamiento previo forma parte de la investigación y no equivale todavía a una determinación judicial definitiva sobre el móvil. El acusado conserva, además, su estado de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria.
El 13 de julio, apenas un día después del crimen, la Justicia ordenó tres allanamientos para encontrarlo. Los procedimientos permitieron secuestrar elementos considerados de interés para la causa, pero el hombre ya no estaba. La Policía llegó a los domicilios; el principal sospechoso había conseguido desaparecer. Desde entonces, el Gabinete de Homicidios profundizó las tareas de inteligencia para reconstruir movimientos, contactos y posibles lugares donde pudiera haberse refugiado.
La búsqueda terminó conduciendo nuevamente hacia San Carlos. Los detectives establecieron que el acusado permanecía dentro de una propiedad donde existen dos viviendas y, de acuerdo con la información policial, restringía al máximo sus movimientos en la calle. Con esos elementos, la Fiscalía solicitó una nueva orden de allanamiento con habilitación horaria. Después de más de dos meses prófugo, el cerco finalmente se cerró alrededor de la casa. La DDI desplegó el operativo junto al Grupo de Apoyo Departamental (GAD) y avanzó sobre las dos construcciones del terreno.
Adentro encontraron al hombre junto con su pareja y sus dos hijos. Los efectivos registraron el inmueble y no hallaron objetos considerados relevantes para el expediente, pero concretaron la detención que había quedado pendiente desde julio. Esta vez “El Tarta” no logró escapar del procedimiento. El sospechoso quedó a disposición de la UFI N.º 17, encabezada por la fiscal María Eugenia Di Lorenzo, con intervención del Juzgado de Garantías N.º 5 de La Plata.
La captura agregó, además, otro frente judicial. Cuando los investigadores comprobaron sus antecedentes procesales detectaron que sobre the detenido pesaba otro pedido de captura activo, originado en diciembre de 2024 y relacionado con una causa por amenazas. Ese expediente tramita ante la UFI N.º 11 y el Juzgado de Garantías N.º 1. La Policía fue a buscarlo por el homicidio de Orieta y terminó encontrando a un hombre requerido también por otra investigación penal. Ambos expedientes seguirán sus respectivos trámites judiciales.
La historia de la víctima también contenía antecedentes judiciales. Fuentes citadas por Infobae y 0221 señalaron que Orieta registraba al menos diez causas penales, principalmente relacionadas con delitos contra la propiedad, incluyendo robos, tentativas, hurto, encubrimiento y resistencia a la autoridad. También había pasado por dependencias del Servicio Penitenciario Bonaerense. Nada de ese pasado modifica el hecho que ahora investiga la Justicia: Orieta murió después de recibir un disparo y corresponde determinar judicialmente quién fue responsable y por qué. Sus antecedentes tampoco constituyen evidencia sobre las circunstancias concretas de su homicidio.
Ahora empieza una etapa diferente. La Policía consiguió poner al principal sospechoso frente a la Justicia, pero resta determinar el peso de los testimonios, peritajes y restantes evidencias reunidas desde aquella madrugada de julio. También deberá establecerse judicialmente el móvil y reconstruirse con precisión qué ocurrió inmediatamente antes del disparo. Encontrar al prófugo cierra la búsqueda policial, no la investigación penal. La última palabra sobre la responsabilidad de C.E.R. dependerá del avance del expediente y, eventualmente, de una sentencia.
Durante más de dos meses, el expediente tuvo un nombre y un hombre que la Policía no podía encontrar. Ahora esa situación cambió. Emanuel Orieta murió aquella madrugada después de haber llegado a una casa para realizar un corte de pelo; el acusado permaneció prófugo y terminó localizado a pocos kilómetros del escenario del homicidio. La fuga terminó en San Carlos; ahora empieza el recorrido del acusado por los tribunales platenses.
Lo que tenés que saber sobre el crimen de Emanuel Orieta
Emanuel Orieta, de 32 años, murió el 12 de julio tras recibir un disparo en el pecho en una vivienda de 133 y 525. Según la investigación, había concurrido para cortarle el cabello al dueño de casa. El acusado, C.E.R., de 41 años y conocido como “El Tarta”, fue localizado este miércoles en San Carlos tras permanecer prófugo. Intervinieron la DDI La Plata y el GAD. La causa está en la UFI N.º 17 y el Juzgado de Garantías N.º 5. El detenido tenía además un pedido de captura vigente por una causa de amenazas de 2024.