El conflicto de los trabajadores universitarios no da tregua y se sigue profundizando a pasos agigantados tras la mega movilización de la Marcha Federal del pasado 12 de mayo. Ahora, como si faltara más tensión en este escenario, el sector nodocente de la UNLP decidió lanzar su propia y contundente medida de fuerza, sumando otros tres días sin clases a los que ya habían decretado los docentes para la semana que viene.
Los gremios nodocentes universitarios de todo el país, nucleados en la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) —donde pisan fuerte los platenses de ATULP—, apretaron el acelerador. Profundizarán su plan de lucha exigiendo al Gobierno nacional la activación urgente de la Ley de Financiamiento Universitario, la apertura de paritarias y mejoras salariales urgentes.
Según el anuncio que el gremio publicó en sus redes sociales a través de un extenso comunicado, se vienen cuatro semanas de pura protesta y visibilización. El plato fuerte incluirá jornadas de paro previstas para el 29 de mayo y el 3 y 4 de junio. Esta medida se fusionará directamente con los paros impulsados por las federaciones nacionales, a las cuales adhiere ADULP, programados para toda la próxima semana, entre el 26 y el 30 de mayo.
Con este panorama, la cartelera diaria en las 17 facultades de la UNLP está en serio riesgo. Hablamos de al menos seis días de paro total en las próximas dos semanas: del martes 26 al jueves 28 de mayo por el reclamo de los docentes; el viernes 29 de mayo donde confluyen docentes y nodocentes; y el miércoles 3 y jueves 4 de junio, coronado por la medida de fuerza de ATULP. Para colmo, el feriado del 25 de mayo se suma a esta lista, dejando toda una semana de inactividad absoluta tras la reciente decisión comunicada por ADULP.
El verdadero suspenso radica en el momento elegido: la tormenta estalla en pleno clímax del calendario académico, justo cuando se avecinan las temibles mesas de exámenes finales y parciales en las distintas unidades académicas.
La decisión de ir a fondo con estas protestas se cocinó tras una cumbre híbrida del consejo directivo de la Fatun y Atulp, con la presencia de representantes de 56 asociaciones adheridas. Tras analizar el delicado cuadro político, económico y social, la postura oficial fue arrolladora: “unánime se determinó seguir fortaleciendo la unidad, solidaridad y organización para llevar adelante el plan de acción que consistirá en cuatro semanas de protesta y visiblización, con paro los días 29 de mayo, 3 y 4 de junio, en todas las universidades nacionales del país”.
Hay que recordar que entre los empleados del sector nodocente se encuentran las figuras clave para que el engranaje universitario funcione: encargados de limpieza, apertura de sedes y funciones administrativas. Sin ellos en sus puestos, levantar el telón de la actividad cotidiana para el normal dictado de clases será, sencillamente, imposible.