La pasión no sabe de descansos y la "Villa" es la prueba viviente de ello. Tras dejar atrás un 2024 que quedó grabado a fuego en la memoria de los hinchas con la inauguración de la tribuna Centenario Ciudad de Berisso en el estadio Gennacio Sálice, el Club Atlético Villa San Carlos arranca este 25 de abril una nueva era. El aniversario 101 no es solo un número en el calendario: es el puntapié inicial de una transformación estructural que promete cambiarle la cara a la institución de Berisso.
El foco de la gestión actual está puesto en el cemento y en el futuro. En la Sede Social, los ruidos de construcción son música para los oídos de los socios: avanza a paso firme la nueva cancha de básquet y un gimnasio de última generación, diseñados para potenciar a las divisiones formativas. Pero el club no se olvida de sus raíces; el Predio Pasión Villera, casa del fútbol juvenil, ha sido modernizado, mientras que en el barrio Villa Zula se trabaja a contrarreloj para que el fútbol infantil tenga canchas en condiciones óptimas.
El presidente de la institución, Juan Manuel Córdoba, fue tajante al definir este presente: "En tiempos donde todo cuesta mucho, vamos con pasión, compromiso y amor por este club y la ciudad". El dirigente no esquivó la realidad nacional y el impacto que sufren las entidades deportivas: "No va a ser fácil porque el contexto no ayuda y la crisis económica hace mucho daño a los clubes", advirtió.
Sin embargo, para la dirigencia del "Cele", la crisis se combate con gestión y comunidad. El objetivo es claro: recuperar el ADN social que dio origen a la entidad hace más de un siglo. "Estamos devolviendo el club a la ciudad, con el rol social que debe tener, y el sentido de pertenencia como nuestra bandera", aseguró Córdoba, reafirmando que, pese a los desafíos, el compromiso asumido con los vecinos de Berisso es innegociable.
Con la humildad como estandarte y el trabajo como guía, Villa San Carlos sopla las velitas mirando hacia adelante. Entre canastas de básquet y potreros renovados, el club demuestra que, después de los 100 años, lo mejor todavía está por venir. Como bien cerró su máximo referente: "Las banderas que nos formaron desde el primer día, trabajo, esfuerzo y pasión, son nuestra guía por el club y la ciudad que amamos".