El Polideportivo Víctor Nethol no era un gimnasio; era una caldera. En el tercer juego de los Octavos de Final, Gimnasia metió un triunfazo por 86 a 75 ante Central Entrerriano para ponerse 2-1 arriba en la serie. Pero ojo, que para festejar hubo que sufrir: la visita, de la mano de Castillo y Montani (ambos con 17 puntos), manejó los hilos y llegó a sacar una máxima de 18 unidades (37-55) al inicio del tercer cuarto.
Parecía noche liquidada, pero el ADN tripero apareció cuando las papas quemaban. Paz, una fiera indomable con 29 puntos, y Gutiérrez Conde, autor de 20 tantos, se pusieron el equipo al hombro. Ajustaron la defensa, secaron a los de Gualeguaychú y, con una bomba del cubano para igualar en 70, el Víctor Nethol explotó. Un triple de Boffelli a falta de 1:18 sentenció la historia. “Triunfazo de Gimnasia”, se escuchaba en los pasillos de un estadio que terminó de fiesta.
En el Estadio UNO, el básquet no fue lírico, fue una batalla de trincheras. Estudiantes venció a Atenas por 59 a 52 por la División Sudeste de la Liga Federal. El equipo de Lucas Conti perdía por 10 en el inicio (7-17) y estuvo abajo en el marcador durante 35 minutos, pero apareció la figura de Bruno Frutos.
Frutos fue el "borrador" oficial: anuló a Eugenio Devece (máximo anotador del Griego con 17) y contagió a un Estudiantes que lanzaba para un pobre 28% de cancha. Sin embargo, en el cierre, Michele Castro (doble-doble con 13 puntos y 11 rebotes) clavó un triple fundamental para pasar al frente 51-48. Ignacio Gerdau (también con 13) liquidó desde la línea de suspiros. El Pincha ahora ostenta un récord de 5 victorias y 3 derrotas, demostrando que para ganarle, hay que matarlo dos veces.