Los números de Fernando Zaniratto son, a esta altura, difíciles de sostener. De los últimos 18 puntos en juego, Gimnasia apenas rescató 3, acumulando cuatro partidos sin ganar en condición de local. Esta anemia de resultados tiene al equipo a tres unidades de Huracán, el último que hoy entraría a la fase final, con solo dos fechas por delante.
Pese a que el entrenador no tiene intenciones de dar un paso al costado, la dirigencia evalúa si estirar la agonía hasta el jueves o realizar el corte ahora. El partido por los 32avos de final de la Copa Argentina frente a Camioneros (jueves 21:30 en Banfield) asoma como la última bala de plata o el precipicio final, repitiendo una dinámica que el club ya vivió hace apenas un año.
Las claves de la crisis en el Lobo:
El antecedente Diego Flores: En 2025, la dirigencia bancó a Flores para el debut copero. La derrota ante Central Córdoba de Rosario no solo eliminó al equipo, sino que dejó al club acéfalo y obligó a una transición de emergencia con Alejandro Orfila.
La sombra del "Pata" Pereyra: Si Zaniratto no continúa, el nombre de Ariel Pereyra es el que genera mayor consenso para asumir un interinato que calme las aguas antes de visitar a Sarmiento de Junín el próximo lunes.
Déficit en casa: El Estadio del Bosque dejó de ser una fortaleza. La racha de cuatro encuentros sin victorias ante su gente es el principal reclamo de una tribuna que ya manifestó su descontento tras la caída ante el Globo.
Objetivos en riesgo: Fuera de los 8 mejores del Apertura y con el debut en Copa Argentina a la vuelta de la esquina, Gimnasia corre el riesgo de quedarse sin nada en el primer semestre de 2026.

La reunión de esta tarde marcará el pulso de la semana. Si la dirigencia decide aplicar la "doctrina Flores", Zaniratto tendrá 90 minutos más en el Estadio Florencio Sola para intentar revertir una imagen futbolística que hoy se muestra desdibujada. Pero si prima la cautela para evitar un golpe mayor en la Copa Argentina, el ciclo podría cerrarse antes de que el micro parta hacia Banfield.
Gimnasia necesita respuestas colectivas e individuales que no aparecieron en las últimas seis fechas. Con 12 puntos aún en disputa en el plano general, el margen de error desapareció. El Lobo está en una encrucijada: apostar por la mística de la recuperación o aceptar que el ciclo Zaniratto ya dio todo lo que tenía para dar.