El trágico episodio se desencadenó el pasado lunes 30 de marzo, cerca de las 23:30 horas. Por causas que aún son materia de investigación, el fuego se inició en una habitación de 3 por 4 metros, construida con materiales altamente combustibles como chapa y madera.
La voracidad de las llamas fue tal que el joven no logró salir por sus propios medios, quedando confinado en el interior mientras el humo y el calor consumían la estructura.
Gracias a la rápida intervención de los vecinos de Villa Argüello, el hombre pudo ser sacado del lugar antes de que la destrucción fuera total, aunque ya presentaba quemaduras severas y un cuadro avanzado de asfixia.
Los Bomberos Voluntarios, bajo el mando del oficial principal Federico Lagone, trabajaron con dos dotaciones durante más de una hora para extinguir el foco ígneo y proteger las viviendas linderas.

Tras el rescate, el joven fue trasladado de urgencia al hospital local, donde permaneció en la unidad de cuidados intensivos. Durante días, las cadenas de oración se multiplicaron en las redes sociales de los grupos vecinales de Berisso, reflejando la esperanza de una recuperación que, lamentablemente, no llegó. Fuentes oficiales confirmaron a 0221.com.ar que el deceso se produjo debido a complicaciones derivadas de la extensión de las quemaduras.
Desde el entorno familiar y vecinal han solicitado respeto y acompañamiento para la madre de la víctima, quien además de perder su hogar, hoy enfrenta la pérdida de su hijo. "Pedimos una oración por su eterno descanso", expresaron allegados en un breve mensaje que circuló por el barrio. La tragedia vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de las viviendas construidas con materiales precarios y la importancia de la prevención de incendios en zonas residenciales densamente pobladas.