Timau crece en La Plata: de vender en redes al salón propio para 40 comensales

La marca fundada por Santiago y Luciano abre un amplio y moderno espacio en calle 56, consolidando una propuesta que incluye pastelería y vermutería artesanal tras superar bloqueos de importaciones y protagonizar sonadas estrategias digitales.

02-04-2026 - Por La Movida Platense

La ciudad de La Plata asiste a un nuevo hito en su vibrante polo gastronómico. Timau, la marca que nació en medio de la pandemia como un incipiente emprendimiento de nicho, acaba de dar el salto más importante de su historia. Con la apertura de su nuevo local en la calle 56 entre 12 y 13, la firma no solo amplía su capacidad operativa, sino que transforma y madura por completo la experiencia de sus clientes. Lejos quedaron los días en los que se limitaban a la venta exclusiva para llevar; hoy, el proyecto cuenta con un moderno salón para 40 personas, cocina propia totalmente equipada y un área de producción integral que consolida un modelo de negocios expansivo.

De la taza a la copa: una propuesta que desafía los horarios El concepto de cafetería tradicional, estático y matutino, ha quedado chico para la visión comercial de sus fundadores, Santiago y Luciano. El flamante espacio platense introduce una elaborada carta de pastelería de autor, donde la estrella indiscutida es el tiramisú, presentado en cinco versiones únicas. Para lograrlo, los baristas fusionaron repostería con cafetería, elaborando cada postre con distintas variedades de granos provenientes de Brasil, Colombia, Honduras, Costa Rica y Guatemala. Este detalle ofrece a los paladares más exigentes un viaje sensorial por los mejores terruños cafetaleros de América y del mundo.

Pero la gran novedad, la que verdaderamente sacude el tablero del circuito gastronómico local, es la incorporación de su propio vermú artesanal. Lejos de ser un agregado al azar, esta bebida responde a la misma lógica de producción meticulosa y control de calidad que aplican a sus granos. La estrategia apunta a extender la vida del local hacia la noche, transformando el ambiente de un templo del café diurno a una atractiva vermutería con propuesta de tapeo. Para los dueños de Timau, la premisa es tan audaz como clara: el café no termina cuando el cliente apoya la taza; es apenas la puerta de entrada a un ecosistema mucho más amplio.

Los orígenes en un quincho y el colapso de las importaciones La historia de Timau es un fiel reflejo de la resiliencia y la inestabilidad emprendedora en la Argentina. En 2021, Santiago y Luciano comenzaron a delinear la identidad de la marca desde un espacio íntimo: el quincho de la casa de sus padres. De manera completamente artesanal, gestionaban las ventas a través de sus redes sociales, armando los paquetes a mano, hasta que el volumen de pedidos les permitió lanzar un sitio web propio con envíos a todo el país.

El primer hito físico de expansión llegó tiempo después con su apertura en Gonnet (calle 25 entre 500 y 501). Aquel pequeño local fue concebido exclusivamente para la venta de café molido o en grano y como base logística para despachar el e-commerce. Sin embargo, el complejo ecosistema macroeconómico argentino les asestó un golpe imprevisto: el cierre abrupto de las importaciones. Sin materia prima en el mercado nacional, sin stock de reservas y con las ventas paralizadas, el local se vio obligado a bajar las persianas y la web quedó suspendida. El proyecto parecía asomarse a un final precipitado.

No obstante, ese momento de profunda crisis terminó forjando el ADN definitivo de Timau. Al lograr reactivar mínimamente su actividad, los socios comprendieron que la dependencia de terceros era su mayor vulnerabilidad operativa. Decidieron tomar las riendas: comenzaron a importar los granos de café por su propia cuenta y aprendieron el minucioso arte de tostarlos, garantizando así tanto el abastecimiento ininterrumpido como la altísima calidad del producto final.

El perfil público y el historial mediático: entre el misterio y la controversia viral A la hora de indagar periodísticamente sobre la historia íntima de los creadores de este fenómeno platense, un dato resalta por ausencia: no existe información pública comprobable sobre la vida privada, los lazos familiares profundos o el historial romántico de Santiago y Luciano. Al carecer de datos verificables y respetando el rigor informativo, es clave señalar que ambos fundadores han blindado su intimidad, sosteniendo un perfil estrictamente enfocado en la imagen comercial y corporativa de su emprendimiento.

Sin embargo, si bien los fundadores escapan a los flashes, la marca sí sabe cómo hacer ruido. En nuestro relevamiento en medios de comunicación, consta que en julio de 2024 Timau acaparó los titulares de portales provinciales (como Infocielo) al protagonizar una muy polémica campaña publicitaria. En pleno fervor por el triunfo de la Selección Argentina en la Copa América, la firma utilizó en sus redes sociales una muy controversial canción de cancha —la misma que generó tensiones diplomáticas con Francia— para promocionar una línea exclusiva de granos africanos. "Llevamos nuestros granos importados desde las regiones de Kenya, Etiopía y Rwanda directo a tu taza", rezaba el eslogan. Aunque esta maniobra generó fuertes críticas mediáticas, funcionó como una catapulta viral, demostrando que los fundadores no temen tomar decisiones agresivas y al filo de la controversia para posicionarse en el competitivo ecosistema digital.

La consolidación: de las "ventanas" al salón definitivo Superada la barrera de las importaciones y ya afianzados con su propio tostado y una fuerte presencia online, la marca inició su regreso a la calle con el modelo "take away". Abrieron primero una exitosa "ventana" de café al paso en la esquina de 8 y 47, incorporando tímidas opciones de comida. El modelo rindió frutos y, en abril de 2025, replicaron esta arquitectura comercial en un espacio de galería en calle 9 entre 49 y 50, donde pudieron acomodar unas pocas mesas.

A pesar de que los números acompañaban el crecimiento sostenido, el anhelo de contar con una estructura integral seguía latente. "Si queríamos que esto funcione, no podíamos depender de nada más que de nosotros", fue la frase de cabecera con la que justificaron la inversión más arriesgada de su carrera. Ese salto se materializó a fines de 2025 con el hallazgo del local en calle 56, que finalmente fue inaugurado meses después.

Hoy, con la casa llena, una propuesta gastronómica 360° y el vermú circulando por las mesas al caer el sol, Timau demuestra que ya no es solo una cafetería de paso. Es un símbolo de adaptación empresarial que ha logrado reinventarse ante cada obstáculo que el país le puso por delante.