El clima en Tolosa se percibe denso y no por la humedad de la última noche. En un escenario que parece sacado de una película de suspenso, un grupo de vecinos volvió a reunirse en asamblea para abordar la crítica situación de inseguridad, pero la realidad los golpeó antes de empezar: un apagón repentino dejó el lugar a oscuras, obligando a los asistentes a esperar en la vereda bajo la luz de las linternas de sus celulares.
Una vez restablecido el servicio, el debate fue feroz. El eje central fue el seguimiento del Acta Compromiso presentada el pasado 17 de octubre de 2025. Los vecinos no olvidan: le recordaron al Ministerio de Seguridad que los puntos acordados —refuerzo de Patrulleros, Motos y Personal de Caballería— aún no se ven en las calles con la fuerza necesaria. La exigencia es clara: los recursos deben llegar de forma equitativa a las dos jurisdicciones que dividen al barrio, la Comisaría 6ª y la Comisaría 11ª.
La asamblea determinó que, en los próximos días, una comisión se dirigirá al Ministerio de Seguridad para exigir una reunión urgente con funcionarios. Pero el reclamo no queda ahí; por unanimidad, se votó convocar al Secretario de Seguridad de la Comuna. Los referentes vecinales fueron tajantes:
"El plan debe tener dos patas: la provincial, encargada del despliegue policial, y la municipal, responsable de las luminarias y la instalación de cámaras de vigilancia. Resta coordinar con ambas autoridades para que lo firmado no sea simplemente papel mojado".
Ante la falta de respuestas oficiales inmediatas, los vecinos tomaron las riendas. Durante la jornada se instruyó sobre el uso de "Alerta Comisario", una innovadora implementación de la Asamblea que consiste en un canal de WhatsApp con conexión directa con las autoridades policiales de la zona. Además, se completaron formularios para gestionar el Botón Antipánico y se repasó el protocolo de autogestión y ayuda mutua entre frentistas.
Sin embargo, la realidad se encargó de demostrar que la voluntad vecinal no alcanza frente al avance delictivo. A poco de terminado el encuentro, otro incidente con disparos convirtió al barrio en una zona de guerra, dejando en evidencia que, mientras los papeles van y vienen en los despachos oficiales, en Tolosa las balas siguen mandando.