La jornada del miércoles estuvo marcada por el trabajo incesante de los Bomberos en distintos puntos de la ciudad. Dos incidentes de gravedad dejaron como saldo daños materiales totales y una comunidad educativa movilizada para ayudar a dos jóvenes emprendedores.
Alrededor de las 15 horas, un voraz incendio se desató en la intersección de las calles 414 y 159. Por causas que aún se investigan, el fuego tomó rápidamente dos viviendas construidas principalmente con chapa y madera, lo que facilitó la propagación de las llamas.
Pese al esfuerzo de los Bomberos del Destacamento Arturo Seguí y del Cuartel de Villa Elisa, las pérdidas fueron totales. "No quedó nada: electrodomésticos, muebles y ropa fueron consumidos en minutos", informaron las autoridades. Afortunadamente, no se registraron heridos, aunque las familias afectadas quedaron con lo puesto.

En horas de la madrugada, un desperfecto eléctrico terminó en desastre para Agustín y Belén, los hermanos graduados de la Escuela Técnica N° 06 que el año pasado asumieron la concesión del buffet.
Cerca de las 4:30, la alarma del establecimiento de Avenida 1 entre 57 y 58 alertó a los jóvenes. Al revisar las cámaras, vieron con horror cómo una heladera comenzaba a arder. Al llegar al lugar junto a los Bomberos, el panorama fue desolador: techos caídos, mercadería perdida y todo el mobiliario cubierto de hollín. Ahora, la comunidad educativa inició una cruzada solidaria para ayudar a los hermanos a reconstruir su fuente de trabajo.