Suben las jubilaciones pero sólo un 2,9%: no alcanza para sobrevivir a la inflación

Con un IPC de 2,9% en febrero, el esquema de movilidad previsional mensual ajustará en abril las jubilaciones, pensiones y asignaciones sociales. La jubilación mínima superará los $380 mil, y podría llegar a $450 mil si el Gobierno mantiene el bono extraordinario.

13-03-2026 - Por La Movida Platense

Suben las jubilaciones pero sólo un 2,9%: no alcanza para sobrevivir a la inflación

La dinámica de la inflación continúa siendo el principal termómetro de la política social en Argentina. Con el último dato publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el sistema previsional ya tiene definido el ajuste que impactará en abril de 2026. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero, que registró una suba de 2,9%, será el parámetro que determine la actualización de jubilaciones, pensiones y asignaciones sociales que paga la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

El actual mecanismo de movilidad previsional establece que los haberes se ajusten mensualmente según la inflación registrada dos meses antes. En términos prácticos, esto implica que cada dato de inflación funciona como una especie de anticipo del ingreso futuro de millones de beneficiarios. Así, el indicador de febrero se traducirá directamente en los montos que se percibirán durante abril.

Con este incremento, la jubilación mínima pasará a ubicarse en $380.286,25. Sin embargo, el ingreso real dependerá de una variable política: la continuidad del bono extraordinario que el Gobierno viene otorgando para reforzar los haberes más bajos. De mantenerse esa ayuda, quienes perciben el mínimo podrían alcanzar un ingreso cercano a los $450.286,25.

La actualización no se limita al universo de jubilados. El ajuste también impacta en otras prestaciones clave del sistema previsional. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) ascenderá a $304.243,19, mientras que con el bono podría llegar a $378.314,27. En el caso de las pensiones no contributivas, el monto será de $266.170,81, cifra que podría elevarse hasta $340.289,48 con el refuerzo.

Entre los beneficios con mayor impacto social también se encuentra la Pensión para Madre de 7 Hijos, que pasará a $380.312,63 y podría alcanzar $454.359 con el adicional estatal. A su vez, el ajuste también repercute en las asignaciones familiares, que constituyen un ingreso complementario fundamental para millones de hogares.

La Asignación Universal por Hijo (AUH) llegará a $136.653,44, mientras que la AUH por discapacidad alcanzará los $444.946,22. En tanto, la Asignación Familiar por Hijo del primer rango se ubicará en $68.327,03, y la Asignación por Embarazo (AUE) ascenderá a $129.974,24.

Este esquema de actualización mensual se encuentra vigente desde abril de 2024, cuando el Gobierno nacional modificó el sistema mediante el Decreto 274/2024. La normativa reemplazó el anterior mecanismo trimestral por uno directamente indexado a la inflación, con el argumento de evitar el retraso de los haberes frente al aumento de precios.

En la práctica, el nuevo modelo intenta acortar la distancia entre el ritmo inflacionario y el ingreso de los sectores más vulnerables. Sin embargo, también deja en evidencia una paradoja estructural de la economía argentina: el ingreso de jubilados y beneficiarios sociales depende, casi de forma matemática, de la evolución del mismo fenómeno que deteriora su poder adquisitivo.

Mientras tanto, el calendario de pagos de abril aún no fue confirmado oficialmente por ANSES. Como ocurre cada mes, las acreditaciones se organizarán según la terminación del DNI de los beneficiarios y comenzarán durante la segunda semana del mes, iniciando con las jubilaciones y pensiones mínimas.

En un contexto donde cada décima de inflación se traduce en ingresos o pérdidas concretas para millones de personas, la actualización de abril vuelve a mostrar una constante del escenario argentino: el sistema previsional sigue caminando al mismo compás que los precios.