Paro total en la UNLP: gremios anuncian una semana de huelga ante la crisis presupuestaria y salarial

La medida de fuerza conjunta entre docentes y no docentes paralizará la casa de estudios del 30 de marzo al 4 de abril. Exigen la aplicación de la Ley de Financiamiento frente a un ajuste que ya provocó la renuncia de 10 mil profesores a nivel nacional y una brutal pérdida del poder adquisitivo.

27-03-2026 - Por La Movida Platense

La crisis estructural que atraviesan las universidades públicas argentinas sumará un nuevo capítulo de máxima tensión en la capital bonaerense. La Asociación de Trabajadores de la Universidad de La Plata (ATULP) y el gremio que nuclea a los profesores (ADULP) anunciaron una huelga total que paralizará las actividades académicas y administrativas durante una semana completa. La medida, que se inscribe en el marco de una jornada nacional de protesta, se extenderá desde el próximo lunes 30 de marzo hasta el sábado 4 de abril. Además, el sector docente ya adelantó que la conflictividad continuará con nuevas retenciones de tareas programadas para la semana que inicia el lunes 27 de abril.

El núcleo del conflicto radica en la profunda asfixia financiera que denuncian las casas de altos estudios frente a las políticas económicas de la administración de La Libertad Avanza. En un duro comunicado oficial, desde ATULP fueron categóricos respecto a la exigencia central de esta nueva embestida sindical: "Reclamamos la plena implementación de la Ley de Financiamiento 27.795, vigente y votada seis veces en el Congreso de la Nación, pero que el gobierno se niega a cumplir". Esta legislación, diseñada para blindar operativamente a las universidades frente a los vaivenes inflacionarios, se ha convertido en el principal campo de batalla entre el oficialismo nacional y la comunidad educativa.

"Junto a toda la comunidad universitaria, seguimos en lucha por más presupuesto, actualización de las becas, paritarias libres y la recuperación de nuestro salario", agregaron desde la asociación gremial que representa a los trabajadores no docentes. El reclamo unificado evidencia una fractura expuesta en el diálogo paritario, donde los aumentos decretados unilateralmente por el Ejecutivo nacional han quedado sistemáticamente rezagados frente a los índices del IPC (Índice de Precios al Consumidor).

La situación puertas adentro de las facultades comienza a mostrar daños colaterales irreversibles. El pasado 16 de marzo, en una conferencia de prensa que encendió las alarmas de la política educativa nacional, Verónica Betancourt, dirigente de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata, expuso números alarmantes sobre la fuga de cerebros y profesionales en las aulas. La sindicalista denunció que, a nivel país, ya han renunciado "más de 10 mil docentes sobre una planta total de 200 mil".

Este éxodo académico, según explicó Betancourt, está directamente atado al fenómeno del "pluriempleo", una realidad precarizante a la que miles de profesores e investigadores deben someterse para cubrir la canasta básica y llegar a fin de mes. La pérdida de profesionales con formación de posgrado, maestrías y doctorados impacta de lleno en la calidad académica de instituciones históricas y prestigiosas como la UNLP.

Para entender la magnitud del reclamo económico, resulta indispensable observar los datos macroeconómicos. Un reciente y exhaustivo informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) arrojó luz sobre el desfasaje presupuestario. El documento advierte que, de haberse aplicado correctamente la Ley de Financiamiento 27.795, el presupuesto proyectado para este 2026 presentaría un crecimiento del 35,1 por ciento respecto a 2025.

Si bien los analistas del CEPA aclaran que esta inyección de fondos "no significaría una recomposición completa frente al ajuste" —ya que el sistema universitario aún quedaría un 3,6% por debajo de los niveles de inversión de 2023—, sí representaría un alivio vital y un acercamiento real a las necesidades operativas mínimas de las facultades para pagar tarifas, financiar investigaciones y mantener infraestructura.

El recorte real recae, de forma directa, sobre los bolsillos de los trabajadores. El mismo estudio detalla con precisión quirúrgica el impacto de la devaluación y la inflación durante el primer año de gestión libertaria: “Desde la asunción del gobierno de La Libertad Avanza, tanto los docentes como el personal no docente de las universidades nacionales registraron una fuerte pérdida de poder adquisitivo en sus salarios".

La estadística es contundente y explica el nivel de adhesión a los paros: la mayor parte de esta licuación salarial se concentró en la primera etapa de 2024. El documento técnico de CEPA subraya que "entre diciembre de 2023 (inclusive) y julio de 2024 la inflación acumulada alcanzó 134,6%, mientras que los salarios aumentaron apenas 80,4%”. Esta brecha superior a los 50 puntos porcentuales es la herida abierta que hoy motiva la paralización total de una de las universidades más importantes de la República Argentina, anticipando un abril de extrema tensión en las calles platenses y en los pasillos del Ministerio de Capital Humano.