Una indignante y descarada secuencia delictiva sacudió en las últimas horas a la vecina localidad de Berisso, dejando al descubierto la vulnerabilidad con la que operan los malvivientes en las zonas comerciales y residenciales. El blanco de la inseguridad fue un consultorio odontológico ubicado en la zona de la calle 166 entre 19 y 20, donde un solitario ladrón se llevó dos televisores y una ventana de aluminio con sus vidrios, en un episodio que quedó registrado en cámaras de seguridad de vecinos de la zona.
El hecho quedó al descubierto cuando la profesional a cargo llegó para iniciar su habitual jornada laboral y advirtió con estupor los faltantes. Tras revisar el inmueble, constató que habían sustraído una de las ventanas que da a la vía pública y dos televisores: uno estaba instalado en la sala de espera y el otro, en el consultorio. Pese al faltante, no encontró otros daños ni desorden en el interior. De acuerdo con la reconstrucción de la maniobra, se sospecha que el delincuente ingresó aprovechando que el candado de la reja de acceso no estaba colocado, removiendo luego el ventanal para consumar el golpe. Gracias a las cámaras de seguridad de los vecinos, la secuencia completa ya se encuentra bajo análisis policial para identificar al responsable.
El epicentro del delito: El hecho ocurrió en un inmueble situado en la calle 166 entre 19 y 20, en pleno partido de Berisso.
El insólito botín: El ladrón se llevó dos televisores (de la sala de espera y del consultorio) y una ventana de aluminio con todos sus vidrios.
La modalidad: Se presume que el autor ingresó por la reja de acceso porque el candado no estaba colocado, utilizando la extracción del ventanal para infiltrarse.
La pista clave: Toda la secuencia de la madrugada quedó registrada gracias a las cámaras de seguridad particulares de los vecinos de la cuadra.