Una creciente ola de bronca e impotencia se instaló en las últimas horas en las calles del casco urbano platense, a raíz del descontrol vehicular que afecta la tranquilidad de los vecinos. La queja principal se concentra en la zona de 51 entre 17 y 18, en las inmediaciones de Plaza Malvinas, donde los frentistas sufren de manera sistemática el estacionamiento indebido de vehículos que bloquean por completo las salidas de los garajes particulares.
De acuerdo con el desgarrador testimonio de los damnificados, la situación se convirtió en una moneda corriente que arruina la cotidianeidad de las familias. “Uno necesita el auto para ir a trabajar, no para jugar”, se lamentó con indignación uno de los vecinos afectados, quien remarcó que los conductores dejan sus rodados sin importarles la obstrucción de las entradas. Ante la falta de respuestas efectivas y el evidente relajamiento en los operativos de fiscalización urbana, los habitantes de la cuadra exigen una urgente intervención de las áreas comunales de control ciudadano para sancionar a los infractores y devolver la paz al vecindario.
El epicentro del reclamo: Las quejas vecinales se multiplican en la cuadra de 51 entre 17 y 18, en cercanías de Plaza Malvinas.
La infracción constante: Los automovilistas estacionan de forma indebida y bloquean la salida de los garajes, impidiendo la libre circulación de los frentistas.
El impacto cotidiano: Los vecinos denuncian que no pueden sacar sus vehículos para cumplir con sus obligaciones laborales.
El pedido urgente: Exigen mayor presencia y severidad de los inspectores municipales de tránsito para erradicar el flagelo del "estacioná donde quieras".