Se iniciaron los trabajos del último tramo del camino Rivadavia
Con maquinaria pesada trabajando a ritmo sostenido y cortes parciales en la zona ( los cuáles no fueron bien planificados ya que trabajan de ambas manos del camino, generando un tránsito innecesario ), el proyecto vial más importante de los últimos años en la ciudad empieza a ingresar en su recta decisiva. Desde la Comuna pidieron circular con precaución mientras avanzan las tareas.
La escena ya empezó a modificar la dinámica cotidiana de uno de los accesos más transitados de la región. Camiones, retroexcavadoras y operarios trabajan desde temprano sobre la traza que conecta a La Plata con Ensenada, en una obra que el oficialismo local presenta como estratégica para transformar definitivamente el ingreso al distrito.

La intervención forma parte del proyecto integral de la nueva Autovía Rivadavia, una obra que busca unir Avenida 122 con Bossinga mediante un corredor renovado, más amplio y con mejor circulación vehicular.
Según informó el Municipio, el nuevo tramo en ejecución comprende el sector urbano de El Dique, entre las calles 131 y 122. Allí comenzaron movimientos de suelo, adecuación de calzada y preparación para las etapas posteriores de pavimentación.

En paralelo, continúan los trabajos de hormigonado en dirección hacia el centro de Ensenada. El proyecto contempla dos manos de circulación de ocho metros cada una, separadas por una rambla central de 1,20 metros y acompañadas por nueva luminaria LED.
En la administración del intendente Mario Secco aseguran que la obra representa mucho más que un ensanche vial. En el oficialismo entienden que la Autovía Rivadavia se convirtió en una de las banderas de gestión más visibles de la etapa actual.

Además, el avance de los trabajos aparece en un contexto económico complejo, donde muchos municipios redujeron obra pública por la caída de transferencias nacionales. En ese escenario, el gobierno local remarca que los trabajos se realizan “con fondos propios”. Un claro mensaje de cara a las elecciones del año que viene, dónde el peronismo se juega mucho más que sólo el sillón presidencial.