El Max Nordau se blinda tras el atentado con una molotov

Tras el violento ataque en su sede de calle 11, la institución emblemática de la comunidad judía refuerza su seguridad pero se planta ante el miedo: el arte y la cultura no se detienen.

05-05-2026 - Por La Movida Platense

La noche del jueves dejó de ser una jornada tranquila en 11 entre 58 y 59 para transformarse en el escenario de un mensaje de odio que sacude a toda La Plata. En pleno corazón de la capital bonaerense, desconocidos atacaron la sede del Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau, arrojando un artefacto explosivo casero tipo molotov y destruyendo los cristales del edificio. Si bien el artefacto no llegó a encenderse, el impacto fue suficiente para encender todas las alarmas de una comunidad que, lejos de recluirse, ha decidido responder con las puertas abiertas.

Ante la gravedad del hecho, las autoridades del Max Nordau decidieron endurecer los protocolos de seguridad. Según informaron, se han dispuesto resguardos internos que incluyen un control estricto en los accesos y una vigilancia constante sobre quién entra y sale del establecimiento. Lo más llamativo es que, pese a la vulnerabilidad —la institución no cuenta actualmente con cámaras de seguridad propias—, la decisión fue unánime: “No suspender ninguna de las actividades y continuar con su funcionamiento habitual”. Como prueba de esta resiliencia, este fin de semana se llevó a cabo una obra de teatro programada, demostrando que el miedo no ha ganado la pulseada.

La Policía Científica se encuentra analizando minuciosamente las imágenes de las cámaras de seguridad de comercios cercanos para intentar dar con los responsables de este atentado. Mientras tanto, el Ministerio de Seguridad bonaerense y la División Contraterrorismo de la Policía Bonaerense trabajan a contrarreloj para determinar si se trata de un ataque aislado o una célula activa.

El ataque al Max Nordau no es un rayo en cielo sereno. La DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) denunció que este episodio forma parte de una “preocupante secuencia” de violencia en la ciudad. Cabe recordar que el pasado domingo, la sede de Jabad Lubavitch, ubicada en 16 entre 46 y 47, también fue blanco de agresiones. Esta sucesión de hechos ha generado un repudio generalizado que trasciende a la colectividad judía, uniendo a los platenses en un pedido de justicia y paz ante una escalada que parece no tener freno.