El jueves la universidad se hace sentir: marcha y festival contra el ajuste nacional

El desfinanciamiento pone en jaque el ciclo lectivo y la ciudad se prepara para una movilización histórica. Entre el reclamo salarial y la mística de las calles, la educación pública juega su partida más difícil.

20-04-2026 - Por La Movida Platense

La tensión en las aulas platenses llegó a su punto de ebullición. La comunidad de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) inicia una semana cargada de adrenalina y protesta que promete paralizar el pulso de la capital bonaerense. El conflicto, que tiene como eje el desfinanciamiento del sistema universitario, tendrá su pico máximo el próximo jueves 23 de abril (según el cronograma de lucha) con una marcha de antorchas que no solo busca visibilizar el reclamo, sino también demostrar que la mística universitaria sigue intacta.

La cita de honor está pactada para las 17:00, con una concentración masiva en el edificio de Presidencia de la UNLP. Desde allí, las columnas partirán en una movilización que cruzará el centro platense para culminar con un cierre musical en la Escuela Anexa. No es solo una protesta; es un evento cultural y político en defensa de lo que muchos consideran un derecho innegociable.

La medida de fuerza está respaldada por una unidad de acero: el Frente Gremial Universitario, compuesto por la Asociación de Docentes de la UNLP (ADULP), la Asociación de Trabajadores de la UNLP (ATULP) y la Federación Universitaria La Plata (FULP). Las consignas son claras: salarios dignos, paritarias libres y la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario.

Desde la ATULP lanzaron una frase que resuena en cada pasillo de las facultades: “A 2 años de aquella multitudinaria jornada que marcó un antes y un después en la defensa de la universidad pública, volvemos a encontrarnos en las calles”. Para los gremios, esta es “una bandera que no se negocia”, marcando una postura inflexible ante el Gobierno Nacional.

La realidad en las aulas es compleja. El pasado viernes 17 de abril ya se vivió un adelanto con un paro que dejó vacíos los colegios y facultades. En lo que va de este ciclo lectivo 2026, la UNLP ya ha perdido más de dos semanas de clases, una cifra que enciende las alarmas tanto en los estudiantes de Medicina —quienes ya venían denunciando caos en inscripciones— como en las familias que exigen una normalización de las actividades.

Esta movilización en La Plata no es un hecho aislado. Se trata del último gran movimiento de abril y funciona como la antesala de lo que será la nueva Marcha Federal Universitaria. Mientras el ajuste aprieta, los estudiantes y trabajadores eligen el fuego de las antorchas para iluminar un conflicto que, lejos de apagarse, amenaza con copar cada rincón de la ciudad.