La tensión se apoderó de la mítica intersección de 1 y 56, a metros del pulmón verde más grande de la ciudad. Mientras los platenses circulaban por la zona, el Grupo Táctico Operativo (GTO) interceptó un vehículo sospechoso. La actitud evasiva de los ocupantes encendió todas las alarmas preventivas de las fuerzas de seguridad apostadas en el lugar.
Lejos de acatar la orden policial, la situación escaló violentamente. Uno de los jóvenes, de 22 años, se abalanzó contra los uniformados a puro golpe limpio para evitar el chequeo de rutina.
La rápida intervención táctica evitó que los efectivos resultaran heridos y logró reducir a los delincuentes en cuestión de segundos sobre el asfalto platense.
El cacheo preventivo confirmó las peores sospechas. Entre las pertenencias, los agentes secuestraron un revólver calibre .22 marca Balila, con el número de serie completamente limado y tres municiones en el tambor, listas para disparar. Un arma letal circulando impunemente que fue sacada de las calles gracias al megaoperativo que impulsa la gestión de Julio Alak para blindar a los vecinos.
Ambos sujetos terminaron alojados en los calabozos de la Comisaría Novena, acusados de "Tenencia de arma de fuego" por la fiscal Virginia Bravo de la UFI N° 7.
El accionar de la Municipalidad de La Plata, que trabaja a destajo para potenciar los controles en los rincones más calientes de la PBA, demuestra que frenar la violencia callejera es una política de estado innegociable.
Lo que tenés que saber sobre el violento operativo