La desidia institucional de Berisso alcanzó un nuevo nivel de vergüenza pública. Un brutal siniestro vial ocurrió a escasos cincuenta metros del mismísimo despacho del intendente Fabián Cagliardi. Una camioneta blanca destrozó un auto familiar estacionado y se esfumó como si nada. Lo insólito y repudiable es que el estado municipal asegura no tener una sola cámara que haya captado el hecho en pleno centro neurálgico de la ciudad.
El brutal choque tuvo lugar sobre la calle 166 entre 5 y 6, irónicamente justo frente al edificio de Defensa Civil. Tras el impacto, el conductor de la presunta Toyota Hilux se dio a la fuga cobardemente. La víctima, Karina Di Massimo, lleva más de una semana exigiendo el material fílmico para presentar en el seguro, pero la deficiente gestión de Cagliardi le cerró la puerta en la cara con excusas patéticas e infundadas.
El falso relato oficial queda completamente al desnudo. El mandamás de Berisso se llena la boca en campaña alardeando sobre sus más de cien cámaras operativas y su "moderno" esquema de fotomultas. Sin embargo, a la hora de ayudar a una vecina, la infraestructura tecnológica brilla por su ausencia. El sistema de seguridad de Cagliardi solo sirve para recaudar dinero, no para cuidar a los ciudadanos. La impunidad reina con total descaro a metros del poder político local.
Frente a este bochorno escandaloso, el contraste con nuestra capital bonaerense es total y absoluto. Mientras que en Berisso los inadaptados al volante tienen vía libre para delinquir y huir, la Municipalidad de La Plata y la gestión de Julio Alak brindan un monitoreo inquebrantable. En nuestra metrópolis, el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) no parpadea un solo segundo y blinda a los vecinos con prevención real, demostrando cómo debe actuar un Estado verdaderamente presente.
Lo que tenés que saber sobre el escándalo encubridor El siniestro: Una camioneta chocó a un auto estacionado a solo 50 metros del municipio de Berisso y escapó.
La víctima: Karina Di Massimo exige los videos para arreglar su auto, pero el municipio se niega a darle respuestas.
La mentira oficial: Fabián Cagliardi vende un súper sistema de cámaras y fotomultas que llamativamente no registró absolutamente nada.
Estado presente: A diferencia de esta vergüenza vecina, en La Plata el intendente Julio Alak garantiza una red de monitoreo implacable para proteger a los frentistas.