Una nueva y aberrante muestra de inseguridad extrema sacudió las últimas horas a la capital provincial, tras un violento asalto domiciliario sufrido por una pareja de abuelos. El dramático episodio se registró en una finca situada sobre la calle 50 entre 20 y 21, a escasos metros de la emblemática Plaza Malvinas y paradójicamente muy cerca del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) de la Municipalidad. Aprovechando las primeras horas de la tarde, tres delincuentes a cara descubierta y con las manos cubiertas con guantes o medias irrumpieron por la fuerza en la vivienda mientras el matrimonio de jubilados, de 82 y 80 años, descansaba plácidamente durmiendo la siesta.
Durante aproximadamente una hora, los hampones sometieron a las víctimas bajo amenazas constantes para exigirles la entrega de ahorros y objetos de valor. En medio de la escalofriante requisa, los malvivientes no conformes con saquear efectivo le sustrajeron los teléfonos celulares a los ancianos, obligándolos a punta de pistola a desbloquear sus cuentas bancarias para realizar dos transferencias fraudulentas a través de billeteras virtuales, elevando el perjuicio económico total a la friolera de 4.900.000 pesos. Lejos de conformarse con el botín digital, los delincuentes arrasaron con pertenencias personales de incalculable valor sentimental —como una alianza de oro grabada con la fecha de casamiento—, las llaves del domicilio y del auto, y hasta los medicamentos esenciales que requería el matrimonio para sus tratamientos de salud.
Antes de escapar con total impunidad, los asaltantes cerraron la propiedad con llave y dejaron a la pareja completamente encerrada. Las víctimas lograron recuperar la libertad recién cuando dejaron de percibir ruidos y consiguieron pedir auxilio, momento en el cual su hijo acudió a socorrirlos para radicar la denuncia formal en sede policial. El caso desató un profundo escándalo e interrogantes debido a que el domicilio blanco del robo está emplazado en una zona altamente comercial y vigilada, donde un domo municipal situado en la esquina de 20 y 50 debería haber captado cada movimiento de los atacantes, entre los cuales trascendió el insólito detalle de que uno se calzó un sombrero de paja hallado en la finca.
El lugar: El violento robo ocurrió en una casa de 50 entre 20 y 21, a pocos metros del COM municipal y de la Plaza Malvinas.
Las víctimas: Un matrimonio de 82 y 80 años fue sorprendido por tres delincuentes de unos 30 años mientras dormían la siesta.
El botín: Los ladrones estuvieron una hora, robaron efectivo, hicieron transferencias virtuales por un total de 4,9 millones de pesos, robaron alianzas de oro y hasta los medicamentos.
La impunidad: Tras encerrar a los abuelos bajo llave y escapar, el hecho generó indignación por ocurrir a metros de las cámaras de seguridad oficiales.