"Un deslomado en Nueva York": Adorni en el centro de la tormenta por el viaje de su esposa y la interna en LLA

El vocero presidencial enfrenta una denuncia por malversación de fondos y el fuego amigo de sectores de La Libertad Avanza. La polémica por el uso del avión oficial para trasladar a su mujer, Bettina Angeletti rompió la narrativa de austeridad y encendió las alarmas por el uso de "privilegios de casta".

13-03-2026 - Por La Movida Platense

"Un deslomado en Nueva York": Adorni en el centro de la tormenta por el viaje de su esposa y la interna en LLA

El discurso de la "motosierra" y el fin de los privilegios enfrenta su crisis más aguda de coherencia. Lo que comenzó como una gira oficial a los Estados Unidos terminó convirtiéndose en un escándalo ético y judicial para Manuel Adorni.

El Jefe de Gabinete quedó expuesto no solo ante la justicia penal, sino ante una interna feroz donde sectores de "Las Fuerzas del Cielo" y el entorno de Karina Milei observan con recelo el desgaste de una de las figuras con mayor exposición del Gobierno.

La justificación de Adorni, quien afirmó viajar a Nueva York para "deslomarse" y admitió que su esposa se subió al avión por una "invitación de Presidencia", generó indignación en una sociedad que enfrenta un ajuste severo. 


El privilegio del asiento vacío


La defensa oficial se centró en que el traslado de Bettina Angeletti no habría generado un gasto extra directo. Sin embargo, el cuestionamiento social y político apunta a la naturaleza del privilegio:

Adorni había sido el encargado de anunciar el Decreto 712/24, que prohíbe taxativamente el traslado de familiares en unidades de la flota presidencial.

Como bien marcan las críticas, el avión presidencial no funciona bajo la lógica de "asientos sobrantes" para ciudadanos comunes. El acceso de un particular a una aeronave del Estado representa una ventaja que el ciudadano de a pie no posee.

Durante años se criticó el uso de la flota oficial durante el kirchnerismo y la gestión de Alberto Fernández. Al repetir estas conductas, el Gobierno le entrega banderas éticas a la oposición y erosiona su propio pedestal moral.

Dentro de La Libertad Avanza, el episodio de Adorni no cayó por sorpresa. Fuentes cercanas a la Casa Rosada sugieren que la relación entre los diferentes anillos de poder es tensa.

Mientras algunos ven en Adorni un "pararrayos" mediático necesario, otros —más alineados con la pureza ideológica o con la estrategia de Karina Milei— disfrutan el traspié de quien consideran que ha acumulado demasiado protagonismo.

La acusación de sectores críticos es directa: no vinieron a destruir los vicios del Estado, sino a habitarlos. En este contexto, la denuncia de Gregorio Dalbón por malversación de fondos es solo la punta del iceberg de un malestar que ya llegó al Congreso, donde piden su interpelación.