Tango, danza y tambores: la imperdible noche que prepara el Teatro Coliseo Podestá

Fusión rioplatense en La Plata Club Candombe toma el Teatro Coliseo Podestá: el show que promete sacudir la escena local

18-04-2026 - Por La Movida Platense

Una propuesta nacida en la ciudad llega a la consagración teatral tras superar una exigente selección pública. Un viaje sensorial donde el baile y la música en vivo reescriben las raíces del Río de la Plata.

El escenario de la ciudad se prepara para una noche a puro ritmo. El grupo Club Candombe se presentará en La Plata el próximo jueves 23 de abril en el emblemático Teatro Coliseo Podestá, marcando un hito en su ascendente carrera tras haber sido seleccionado en una rigurosa convocatoria pública.

Este colectivo artístico, que vio la luz en la capital bonaerense hace apenas un año, supo ganarse su lugar transitando y desarrollando presentaciones en distintos espacios culturales de la ciudad. Su esfuerzo, dedicación y talento dieron frutos al ser elegidos para integrar la exclusiva programación de la Sala China Zorrilla del Teatro.

Pero, ¿qué es lo que hace a este espectáculo tan atrapante para el público? La propuesta escénica no es solo una presentación tradicional, sino un recorrido vibrante por los distintos estilos del candombe. El ensamble articula con maestría elementos tradicionales con miradas actuales, logrando una frescura visual y sonora única. La puesta redobla la apuesta incluyendo un cruce inicial con el tango, un detalle conceptual que establece un poderoso vínculo entre las dos máximas expresiones musicales del Río de la Plata y ordena de manera magistral el desarrollo de todo el espectáculo.

 

La obra se sostiene sobre dos pilares innegociables: la música en vivo y las coreografías, que ocupan un lugar central y absoluto en la escena. Es un espectáculo integral que presenta diferentes climas y estructuras a partir del ritmo, con una puesta que unifica a la perfección la interpretación musical y la expresión corporal en simultáneo. Una cita obligada para comprobar que el pulso de nuestras raíces está más vivo que nunca.