Todo comenzó como un traslado nocturno habitual solicitado a través de la conocida aplicación de viajes. El reloj avanzaba cuando un presunto pasajero subió al vehículo de un chofer de DiDi. Sin embargo, la rutina laboral se quebró por completo cuando las verdaderas intenciones del ocupante salieron a la luz: no era un cliente, sino un delincuente dispuesto a ejecutar un asalto.
Lo que el asaltante no imaginaba era que el trabajador del volante estaba preparado para una situación límite. En medio del forcejeo y la amenaza, el chofer reaccionó de manera drástica utilizando un arma de fuego. El conductor efectuó disparos que impactaron de lleno en el cuerpo del falso pasajero, hiriéndolo de gravedad en una secuencia que duró apenas unos segundos.
Con un impacto en el pecho y otro en la cintura, el herido está muy grave. La violencia del desenlace dejó al atacante tendido y en un estado crítico de salud. Lejos de escapar de la escena del crimen, el chofer de la plataforma digital tomó una decisión inmediata que sorprendió a las autoridades.
Inmediatamente después de los disparos, el conductor corrió directamente hacia la Comisaría Decimosexta para ponerse a derecho. Una vez dentro de la dependencia policial, el trabajador relató minuciosamente su versión de los hechos ante los uniformados y depositó el dispositivo de fuego sobre la mesa. Es legítimo usuario y tiene portación, según la información oficial, un detalle administrativo clave que ahora la justicia analiza bajo la lupa para determinar el futuro legal del conductor.