En las canchas duras de Melbourne, Tomás Etcheverry volvió a escribir una página importante de su carrera. El platense superó con autoridad al británico Arthur Fery y se metió en la tercera ronda del Abierto de Australia 2026, confirmando que su lugar en la elite del tenis mundial no es casualidad.
El encuentro tuvo un primer set largo y tenso, donde ninguno lograba sacar ventajas. Recién en el tie-break, Etcheverry logró imponerse y dar un golpe anímico determinante para el desarrollo del partido.
A partir de ese momento, el jugador surgido en la capital bonaerense mostró su mejor versión: potencia, paciencia y una lectura inteligente del juego que terminó por desarmar a su rival.

Más allá de lo estrictamente deportivo, el triunfo tuvo un condimento emocional. Etcheverry, reconocido hincha de Gimnasia y Esgrima La Plata, volvió a mostrar ese ADN combativo que lo identifica dentro y fuera de la cancha.
“Estoy volviendo a sonreír con mi tenis”, confesó tras el partido, reflejando un presente que combina madurez, confianza y disfrute.
Con el acompañamiento de la legión argentina y el aliento a la distancia de toda La Plata, el camino de Etcheverry en Australia continúa, con la ilusión intacta de seguir creciendo en el máximo nivel.