La tarde del viernes en Los Hornos se vio quebrada por un episodio de violencia extrema que mantiene en vilo a los investigadores de la Jurisdicción Tercera. Un hombre de 35 años fue atacado con un arma blanca, recibiendo una estocada profunda en el tórax que obligó a una intervención de urgencia en el sistema de salud público platense.
Según fuentes policiales consultadas por este medio, el suceso tuvo lugar alrededor de las 19:30 en las inmediaciones de calle 159 entre 64 y 65. Fue allí donde el hermano de la víctima, un joven de 20 años, encontró al herido tendido en la vía pública, ensangrentado y con signos de debilidad extrema.
En un movimiento desesperado, el familiar trasladó al herido a la Unidad de Pronta Atención (UPA) de 66 y 153. En dicho centro, el efectivo policial de custodia dio el alerta inmediato a la seccional local, activando el protocolo para casos de heridos de arma blanca en contexto de presunto ilícito.
Dada la gravedad del cuadro —una herida penetrante en el pecho que comprometía órganos vitales—, los facultativos de la UPA ordenaron el traslado inmediato al Hospital San Juan de Dios. Allí, los profesionales de guardia lograron estabilizarlo, y aunque el primer parte médico indicaba "lesión de extrema gravedad", en las últimas horas se confirmó que, afortunadamente, su vida no correría peligro inminente.
El caso está rodeado de un espeso manto de dudas. La víctima, antes de perder la lucidez por el shock, llegó a balbucear que el atacante sería un "conocido", del cual aportó datos filiatorios que ya están en manos de los pesquisas.
Este dato es el que hace dudar a las autoridades sobre el móvil:
¿Ajuste de cuentas? Por el señalamiento directo hacia un conocido.
¿Robo al boleo? No se descarta, aunque la saña del ataque en el pecho suele estar vinculada a conflictos previos.
¿Emboscada? El horario (19:30) y el lugar sugieren que el agresor pudo haber estado esperando el paso de la víctima.
Bajo la instrucción de la fiscalía en turno, la policía se encuentra relevando las cámaras de seguridad públicas y privadas del cuadrante de 159 y 64. Se espera que el análisis de los dispositivos de monitoreo del municipio y de vecinos particulares permita identificar la ruta de escape del agresor.
Hasta el momento, no hay detenidos, y se aguarda la evolución del paciente para que pueda prestar declaración testimonial y terminar de cerrar el círculo sobre el sospechoso.