Las calles céntricas fueron el escenario de un episodio que dejó a todos los vecinos con el corazón en la boca y la sangre helada. El terror se hizo presente en el microcentro platense, más precisamente en la transitada calle 43 entre 10 y 11. Allí, un nene de apenas 11 años que volvía a su casa después de hacer un simple mandado se topó de frente con una verdadera pesadilla. Un Volkswagen Gol gris, con los vidrios totalmente polarizados para ocultar el rostro de sus ocupantes, comenzó a seguirlo marcando un modus operandi perverso y calculado.
El espanto escaló a niveles cinematográficos cuando la criatura, asustada, apuró el paso cerca de una escuela de la zona. En ese instante, uno de los oscuros ocupantes del vehículo no lo dudó: bajó del auto y empezó a perseguirlo a pie. Una cacería humana a la vista de todos, ejecutada por criminales sin el más mínimo escrúpulo que se mueven con una audacia verdaderamente alarmante.
Por pura obra del destino y la viveza del chico, logró escabullirse a tiempo y mezclarse entre un grupo de peatones que transitaba por el lugar. Al ver que perdía su presa y quedaba expuesto, el secuestrador abortó la maniobra, se subió al auto y se hizo humo. El pibe terminó en el piso, en estado de shock absoluto, pero milagrosamente a salvo. Ahora, la pelota caliente la tiene la UFI N° 16, a cargo del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, a quien la sociedad entera le exige que mueva cielo y tierra para identificar y meter entre rejas a estas lacras antes de que haya que lamentar una tragedia.
El terror en la calle: Un nene de 11 años fue perseguido por los ocupantes de un Volkswagen Gol gris polarizado a plena luz del día en la zona de 43 entre 10 y 11.
Salvado de milagro: El menor logró zafar de su captor escondiéndose entre un grupo de personas. Terminó en el piso y en estado de shock tras la persecución a pie.
El reloj corre para la Justicia: La investigación recayó en el fiscal Condomí Alcorta, a quien se le exige celeridad extrema para atrapar a estos delincuentes sueltos.