En el corazón de los Andes, allí donde el aire escasea y el temple se pone a prueba, Estudiantes se juega una parada brava. No se trata solo de los tres puntos vitales para la clasificación en la Copa Libertadores; es una batalla de estrategia pura. El equipo que conduce técnicamente el "Cacique" Medina desembarcó en Perú para enfrentar a Cusco FC, pero lo hace caminando por la cornisa de las suspensiones.
La baja ya confirmada es la de Ezequiel Piovi. El mediocampista, motor del equipo, acumuló tres tarjetas amarillas en los primeros tres encuentros de la fase de grupos y deberá purgar su sanción mirando el partido desde afuera. Sin embargo, el verdadero dolor de cabeza para el cuerpo técnico surge al mirar el banco de los amonestados: Tomás Palacios y Tiago Palacios están en capilla.
Ambos futbolistas acumulan dos tarjetas amarillas en lo que va del certamen continental. Esto significa que, de ver la cartulina amarilla en el duelo ante el conjunto peruano, quedarán automáticamente descartados para el choque estelar de la quinta fecha ante Flamengo en el mítico Estadio Maracaná.
El "Pincha" necesita ganar para acercarse a los octavos de final, pero sabe que un exceso de vehemencia en la altura podría dejarlo diezmado para la cita en Río de Janeiro. Es un duelo de "hacha y tiza" donde la inteligencia emocional será tan importante como el despliegue físico.