Docentes en lucha por la educación pública
El paro docente nacional convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) tendrá un impacto total en las escuelas públicas y privadas de la región, dejando sin clases a miles de alumnos en La Plata, Berisso y Ensenada. La adhesión del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) —que agrupa a Suteba, FEB, Udocba, AMET y SADOP— refuerza la magnitud de una jornada que no solo se plantea como una huelga laboral, sino como una acción política en defensa de la educación pública.
Bajo el lema “La escuela enseña y construye esperanza”, los gremios impulsan una Marcha Federal Educativa que tendrá como epicentro el Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación de la Nación. La movilización comenzará a las 10 de la mañana y se espera una amplia convocatoria de trabajadores de la educación, estudiantes y organizaciones sociales.
El pliego de reclamos docentes es amplio y contundente. En primer lugar, exige la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FoNID), herramienta clave que desde hace décadas complementa los ingresos del sector. Además, solicitan la convocatoria urgente a la Paritaria Nacional Docente, la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo y el aumento del presupuesto para la educación pública.
Desde la conducción gremial afirmaron que la medida busca “poner freno al ajuste, los recortes presupuestarios y el desfinanciamiento educativo”, señalando al Gobierno Nacional como responsable de una política que amenaza la estructura del sistema educativo argentino.
“Defender la educación pública es defender la patria”, remarcaron desde CTERA, sintetizando una postura que trasciende lo salarial y se instala en el terreno de la soberanía cultural y social.
El FUDB enfatizó que el actual escenario “es consecuencia del recorte salarial y el ajuste al que nos somete el Gobierno Nacional”. En ese contexto, los educadores bonaerenses ratifican su compromiso con una escuela pública democrática, federal y de calidad, que garantice el derecho a la educación como bien social y no como privilegio.
El paro docente de este martes no se limita a una interrupción de actividades: representa una expresión colectiva de resistencia ante las políticas de ajuste que amenazan uno de los pilares históricos de la Argentina. En las aulas vacías de La Plata, Berisso y Ensenada, resuena el reclamo de miles de maestros y maestras que, una vez más, salen a las calles para recordar que sin educación pública no hay futuro posible.