Caminamos todos los días por ahí, tomamos mate a su lado y nunca nos dimos cuenta de que bajo la superficie del icónico Lago del bosque platense, a escasos metros del Planetario y del Estadio de Gimnasia, se escondía un secreto digno de un thriller cinematográfico.
Un brillante equipo de científicos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), conformado por expertos del CEPAVE (UNLP-CONICET) y la Facultad de Veterinaria, acaba de hacer historia pura al confirmar el hallazgo de un huésped invisible que dejó boquiabierta a la comunidad internacional. No se ha visto en ninguna otra parte del mundo.
¿El protagonista de esta historia? Un hiperparásito. Sí, leíste bien. Un parásito que vive dentro de otro parásito, el cual, a su vez, infecta a los peces del lago. Una verdadera "Mamuschka" biológica que fue bautizada oficialmente bajo el nombre de Glugea pygidiopsidis. Este microorganismo no es un dato menor: es el primero de su tipo en descubrirse en toda Sudamérica, poniendo a La Plata en el centro absoluto de la parasitología global.
Ahora bien, la palabra "parásito" suele erizarnos la piel, pero acá viene el giro narrativo que te va a dejar sin aliento. Lejos de ser una amenaza letal, este microscópico habitante es nuestro nuevo superhéroe local. Funciona como un implacable mecanismo de control biológico, ya que este "superparásito" ataca y destruye al parásito que sí tiene la capacidad de enfermar a los seres humanos.
Básicamente, su presencia es un escudo protector natural que reduce drásticamente el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua. ¡Y hay más buenas noticias! Que este "bicho" haya elegido nuestro lago para vivir es un certificado de excelente salud para el ecosistema local; indica que conserva una biodiversidad envidiable y niveles bajísimos de contaminación humana.
La ciencia local sigue sacando pecho y marcando el rumbo. Desde la Facultad de Veterinaria lo definieron con total contundencia: "Es un fenómeno biológico inusual". Y vaya que lo es. Este diminuto guardián platense podría convertirse en la pieza maestra para desarrollar futuras "vacunas ecológicas" destinadas a la cría de peces a nivel mundial.