La ciudad de las diagonales vuelve a ser el epicentro del talento y la proyección internacional. Una delegación de 14 atletas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) partió rumbo a Lima, Perú, con las valijas cargadas de sueños y la mira puesta en la IV edición de los FISU America Games. Este certamen, organizado por la Federación Internacional de Deportes Universitarios, es unánimemente considerado el encuentro deportivo universitario más importante del continente.
Los representantes de la emblemática casa de estudios platense no van solos: integrarán los seleccionados argentinos en distintas disciplinas y se medirán cara a cara junto a jóvenes deportistas universitarios de otros 18 países de América.
El seleccionado de la UNLP brilla con luz propia y está conformado por figuras que ya dan que hablar en los torneos locales: Tomás Reyes (Atletismo); Guadalupe Pendenza, Pilar Carra y Vera Usach (Básquet femenino); Francisco Adriani (Básquet masculino); Felipe Vaio (Rugby Seven); Micaela Ramallo (Beach vóley femenino); Juan Callero (Beach vóley masculino); Genaro Cejas (Natación masculina); Mercedes Mashud (Natación femenina); Octavio Arean y Luca Estequin (Vóley masculino); Victoria Mancuello (Vóley femenino); e Ian Vincent (Handball).
La previa del viaje se vivió con pura adrenalina. Antes de levantar vuelo hacia Perú, los planteles de básquet masculino y femenino de la Federación del Deporte Universitario Argentino (FeDUA) realizaron una intensa jornada de entrenamiento con partidos amistosos en el propio Campo de Deportes de la UNLP, demostrando que están listos para la alta competencia.
El broche de oro de la preparación fue una emotiva ceremonia de despedida encabezada por el director de Deportes de la UNLP, Nicolás Tauber, junto a integrantes del equipo de conducción de la Universidad. Las autoridades fueron los encargados de dar el último adiós afectuoso a la delegación que representará tanto a la institución como al país en una de las competencias universitarias más importantes del continente, con la promesa latente de volver con la gloria entre las manos.